Balance: qué economías regionales ganaron y perdieron en 2016 y cómo será 2017

En materia de exportaciones, la recuperación la impulsará la región pampeana, con Córdoba y Santa Fe a la cabeza

La producción de peras tiene altos costos de transporte.

Hay cierto consenso entre los economistas de que el próximo año las exportaciones argentinas se recuperarán, pero también hay riesgos a monitorear: el impacto del “dólar fuerte” sobre el precio de las commodities, posibles conflictos comerciales originados en los cambios en la política de Estados Unidos y la dinámica de la economía china.

Un análisis del economista Jorge Day del Ieral remarca que el grado de apertura exportadora es muy heterogéneo por provincias. Las ventas al exterior representan el 36% del Producto Bruto Geográfico (PBG) de Santa Fe, el 35% de San Juan, seguido por el 30% de Chubut y el 24% de Córdoba. En el otro extremo, con el uno por ciento está Formosa; con el dos por ciento Neuquén; con el tres por ciento Tierra del Fuego y Corrientes y con el cuatro por ciento, Chaco.

La región pampeana es la mayor exportadora del país. Santa Fe y Córdoba fueron los distritos más beneficiados con la quita de retenciones y el fin de los cupos para exportar. Para 2017 se espera que su producción agrícola aumente un 10%, por lo cual se espera un buen año en exportaciones.

En la región patagónica -que exportaba más cuando era mayor la producción petrolera- está Río Negro, más concentrada en frutas frescas (manzanas y peras), que se vio afectada por la crisis brasilera. Aunque una recuperación del vecino país podría ayudarlos, le sigue jugando en contra los altos costos argentinos de producción y transporte.

El trabajo de Day apunta que el noroeste fue la zona de mayor crecimiento durante este año; le jugó a favor las mayores ventas externas de cobre. En Cuyo, San Juan es dependiente de ese metal, mientras que Mendoza lo es más de los vinos.

A pesar de la bajísima cosecha de uvas, las exportaciones vitivinícolas no cayeron sustancialmente (hubo una fuerte baja en los stocks vínicos). Para 2017, queda sujeta a la cosecha de uvas, que no aumentaría sustancialmente (todavía no hay pronósticos oficiales), lo cual limitaría las cantidades de vinos a vender.

El nordeste es la región menos exportadora. Además, sus principales rubros de ventas afuera no tuvieron fuertes bajas en retenciones, salvo en el Chaco.

Day proyecta un mejor año exportador en 2017, pero no un boom, a la vez que insiste en que será un período “bastante heterogéneo”. El factor que impulsa las exportaciones estaría más vinculada a la quita de trabas e impuestos, que favorecerá más al sector agrícola pampeano.

Así, el impulso exportador se dará en la zona de Córdoba y Santa Fe, mientras que será más restringido en la Patagonia debido a los precios bajos del petróleo (mejorarían internacionalmente, pero caerían dentro del país).

Las estimaciones apuntan a precios estables y algunos creciendo (trigo, maíz, soja, cobre, petróleo). Hay buenas expectativas de precios en el complejo sojero, de la mano de cierta firmeza en el consumo chino y de una producción estabilizada en la Argentina (uno de los tres productores líderes).

Otro caso es la importante recuperación de los precios internacionales de productos lácteos. Por motivos casi similares a los anteriores, China está volviendo con fuerza al mercado (se había retirado un poco en 2015/2016) y hay muchos países productores con ajustes de producción (Nueva Zelanda y la Argentina, entre otros).

Gabriela Origlia

LA NACION / CAMPO

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