Basf y Nidera se unen por el maíz y contra las malezas problemáticas

Dos grandes del agro tejieron una alianza para darle pelea al desafío de los yuyos difíciles y aprovechar la perspectiva favorable del cereal.
Sin retenciones, cambió el escenario para el cultivo. Para algunos, la superficie podría crecer hasta 40%.

El maíz vuelve a ser una opción fuerte para la campaña 16/17 y, como indican varias estimaciones, el área crecerá notablemente. La quita de las retenciones mejora sensiblemente los números, lo cual se suma al conocido aporte que hace el cultivo a la sustentabilidad. Todo esto abre un panorama muy alentador. Pero, como todos los cultivos, está seriamente amenazado por la expansión del problema de las malezas. Córdoba es una cuna de la producción maicera y también uno de los epicentros de las malezas resistentes o tolerantes a herbicidas. Quizás por esos motivos, fue el lugar elegido para presentar en sociedad la alianza que dos grandes empresas del sector, Basf y Nidera, sellaron para crecer en este marco del maíz.

En una jornada realizada hace pocos días en Sinsacate, Córdoba, Pablo Solfanelli, “malezólogo” del Grupo Río Seco, fue el encargado de describir un poco el contexto. El experto explicó que “el sorgo de Alepo es la principal maleza en los lotes de esta importante zona”, y consideró que su presencia es algo que debe tenerse muy en cuenta a la hora de analizar hacer maíz.

En algunos casos, si la presencia de la maleza es muy importante, Solfanelli indicó que incluso puede ser recomendable inclinarse por sembrar soja. Es que el técnico recordó, mirando los costos, que “un efectivo control de malezas pasó de 30 a 87 dólares por hectárea” en la zona en poco tiempo. Pero la idea es no llegar a ese punto extremo.

Con ese objetivo, las dos empresas presentaron la alianza que sellaron, que prevé ofrecer en conjunto un paquete tecnológico con dos productos comprendidos dentro del sistema Clearfield, que incluye el híbrido de maíz AX 7822 CL VT3P, de Nidera, y el herbicida OnDuty Plus, de Basf. Aimar Penna, gerente de Maíz de la compañía alemana, recordó que hace 20 años que vienen trabajando con Nidera en los máices con tecnología Clearfield y también en los girasoles que tienen esas características. Por su parte, Ignacio Beltramino, director comercial de Nidera, destacó la importancia de lanzar esta tecnología Clearfield para una gran zona maicera. La nueva alternativa llega en un momento en el cual ambas compañías prevén un crecimiento fuerte de área sembrada con el cultivo, que en algunas zonas podría llegar incluso a 40%. “Pensar en 5 o 6 millones de hectáreas sembradas no es algo descabellado”, coincidieron en señalar los ejecutivos. Sobre el nuevo herbicida, que se aplica en pre-siembra, Penna detalló que “la ventaja más interesante que tiene es la incorporación al sistema Clearfield de la molécula Kixor”, que tiene dos modos de acción. “La combinación en los modos de acción disminuye los riesgos de resistencia a las malezas y otorga un amplio espectro de control”, explicó. Y agregó que “debido a que es un herbicida de triple acción (contacto, sistémico y residual), ofrece ventajas competitivas que garantizan un período de control prolongado y alta efectividad”, tanto en especies de hoja ancha como gramíneas anuales con nacimientos escalonados.

Beltramino, por su parte, indicó que el maíz que incluyeron en la alianza con Basf es un material “todo terreno”, ya que por su ciclo se adapta perfectamente a toda la zona maicera. Ha mostrado excelentes rendimientos en el sur de Santa Fe, Entre Ríos y toda la provincia de Córdoba, además de una gran capacidad de respuesta ante densidades altas. Todavía falta para la siembra de maíz, que comenzará fuerte en la primavera, pero está claro que se viene un crecimiento importante y, además, que nadie se quiere quedar afuera.

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