Bolsa de Cereales de Córdoba: Las primeras heladas provocan daños en cultivos invernales.

La tercera estimación de siembra invernal para la campaña 2017/18, calculada en base a datos brindados por la red de colaboradores D.I.A, arroja valores de 65.691 has para el cultivo de garbanzo, es decir, un 18% más que el año pasado, mientras que para el trigo la superficie se establecería en 1.447.956 has, reduciéndose en apenas un 3% respecto de la campaña pasada.

siembra-de-trigo mundoagrocba 394587h93844u180517

Trigo

Conforme a lo relevado a través de la red de colaboradores D.I.A, la superficie se establecería en 1.447.956 has, reduciéndose en apenas un 3% respecto de la campaña pasada. Los mayores descensos en superficie triguera se dan en el norte provincial, cediéndole más terreno al garbanzo, debido a la falta de agua en el perfil para cumplir los requerimientos del trigo y los precios de mercado a favor de la legumbre.

Garbanzo

La tercera estimación de siembra invernal para la campaña 2017/18 arroja valores de 65.691 has para el cultivo de garbanzo, es decir, un 18% más que el año pasado, pese a la falta de agua (el cultivo se hace mayormente bajo riego en el norte provincial). El principal motivo de éste aumento se debe a los buenos precios de la legumbre en el mercado internacional.

enfermedad.garbanzo

Siembra invernal y daños por helada La siembra invernal avanza y los primeros lotes ya han emergido, presentado estadios entre germinación y primeras hojas emergidas, en el caso del trigo, y emergencia y segunda hoja multifoliada desplegada del tallo principal para el garbanzo. No es un dato menor que la aparición de las primeras heladas del año hayan afectado el desarrollo de los cultivos, dañando principalmente el material fotosintético, especialmente en las siembras más demoradas de los últimos días de mayo y a lo largo de junio. El cultivo de trigo en general tiene buena adaptación a las bajas temperaturas durante gran parte de su ciclo, pero hay circunstancias en que los cambios bruscos de temperatura pueden afectar tejidos en activo crecimiento. En esto juega un papel importante la previa exposición a bajas temperaturas antes de la ocurrencia de una helada, la humedad relativa del ambiente y el contenido de agua en el suelo en el momento de ocurrencia de la helada, dos factores relacionados directamente con el estado hídrico del cultivo (Fraschina et al, 2002).

El garbanzo se adapta a un rango amplio de temperatura durante su etapa vegetativa, sin embargo, tanto las altas como bajas temperaturas afectan las etapas reproductivas. Sin embargo, las heladas que se dan en los estadios más tempranos del cultivo pueden provocar amarillamientos y quemado de tejidos. Para ambos cultivos, el momento más crítico ante la caída de helada es durante la etapa floración, provocando abortos en los botones florales. La ocurrencia de las heladas tardías para provincia de Córdoba tiene lugar entre la segunda quincena de septiembre y la primera de octubre (www.agro.uba.ar/heladas). Las temperaturas más bajas registradas, a través de la red de estaciones meteorológicas de la BCCBA, durante junio se dieron durante la madrugada del día 19, con míminas de hasta -10.9 grados.

Dichas temperaturas impactaron de la manera esperable en los lotes sembrados con garbanzo al norte provincial, provocando daños visibles en los tejidos fotosintéticos. El próximo relevamiento, a realizar en la primera quincena de julio, permitirá verificar la importancia de daños ocurridos por helada como así también si se han podido recuperar continuando el desarrollo esperado.

Fuente: Bolsa de Cereales de Córdoba.

Deja un comentario