La brecha de precios entre el consumidor y la góndola creció 5,5 en agosto

Según el relevamiento de CAME, la pera, la manzana y el limón fueron los productos que mostraron mayor disparidad en su valor.

La diferencia entre el precio que pagó el consumidor en góndola por mercadería agropecuaria se multiplicó 5,5 veces en agosto, respecto de lo que recibió el productor en el campo. Así lo indicó ayer un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) sobre una canasta de veinte alimentos agropecuarios.

Según el Indice de Precios en Origen y Destino (IPOD) de CAME, la pera, la manzana y el limón fueron los productos que mostraron mayor disparidad en su valor.

El trabajo destacó que el IPOD aumentó en agosto 6% con respecto a julio, cortándose tres meses consecutivos de mejoras. “El deterioro se explica por la fuerte caída de los valores al productor en algunos vegetales, como el pimiento, la lechuga, la frutilla, la zanahoria, la manzana, la naranja y el brócoli, principalmente”, precisó.

Asimismo, señaló que en la canasta ganadera relevada (huevo, carne de pollo, carne de novillito y leche), el índice de agosto trepó 6,2% frente a julio, y la brecha alcanzó a 3,59 veces.

El informe evaluó que, en líneas generales, el mes pasado no fue un buen período para los productores, que en promedio vieron reducir los beneficios que recibieron por sus productos. De esa forma, se cortó una tendencia de varios meses en los que parecía que “la ecuación comenzaba a equilibrarse un poco” hacia las economías regionales.

Remarcó que en agosto, en promedio, el productor recibió el 25,4% del valor pagado por el consumidor en góndola por el alimento, con una pérdida de 2,5 puntos porcentuales frente a la participación obtenida en julio, y ubicándose apenas un 0,2% por encima de junio pasado.

El análisis privado puntualizó que de los 20 alimentos agrícolas que integran la canasta del IPOD, en siete aumentó el precio de origen, en ocho se incrementó el valor destino, y en 10 mejoró la brecha entre ambos valores.

Según el relevamiento, los productos con mayor diferencia entre el precio de origen y destino en agosto fueron: la pera, con una brecha de 13,6 veces; la manzana, con una disparidad de 12,1 veces; el limón, con una desigualdad de 10,5 veces; la naranja, con una desproporción de nueve veces; y la mandarina, 7,7 veces.

En cambio, los importes de los productos que menos se multiplicaron desde que salieron del campo y hasta que llegaron al consumidor fueron: la papa, con una brecha de 2,25 veces; la cebolla, una diferencia de 2,39 veces; la calabaza, 2,47 veces; y el repollo, 2,98, detalló el informe.

El relevamiento reflejó que la baja más fuerte en los precios de origen se produjo en el pimiento, donde los valores al productor cayeron 58,7%. “Los agricultores pasaron de recibir $ 51,7 por el kilo en julio a $ 21,4 en agosto. Y si bien los importes al público también cayeron 38,2% (de $ 112,3 a $ 76,3), el ajuste fue menor que el que recibieron los productores”, detalló.

Los otros vegetales con mayores caídas en los precios al productor fueron: lechuga, con un descenso de 50,8%, frutilla, con 40,2%; y zanahoria, con 26,1%.

“Como es sabido, en el camino hasta que llega a la góndola se producen un conjunto de distorsiones que suelen multiplicar por varias veces el precio de origen de muchos productos. Esas desigualdades son muy dispares según producto, región y tipo de comercio, pero en general suele estar determinada no sólo por los costos de elaboración, la estacionalidad, almacenamiento o transporte, sino por comportamientos especulativos de muchos actores del mercado”, dijo CAME.

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