Productores cordobeses tienen más de US$1.500 millones en soja para liquidar

El cálculo está basado en el stock disponible de la oleaginosa en el país, del que la provincia participa con 28% aproximadamente -según las precisiones de Juan Manuel Garzón, economista del Ieral-, y un precio por tonelada fijado en 330 dólares.

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Los productores cordobeses estarían reteniendo alrededor de 7,6 millones de toneladas de soja correspondientes al remanente del ciclo 2014/2015 y campañas anteriores que, dependiendo de las condiciones de ventas que genere el Gobierno nacional a partir de las medidas anunciadas ayer y por anunciar en breve, podrán venderse y generar un ingreso de divisas al Banco Central de poco más de 1.500 millones de dólares.

Esto considerando la posibilidad de que aun con mejores condiciones, los productores locales decidieren retener el mismo volumen que durante otras campañas, esto es, poco más de 2,8 millones de toneladas. El cálculo está realizado con base en el trabajo que presentó ayer Juan Manuel Garzón, economista en jefe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea, en el que fue el último almuerzo de trabajo del año.

Según Garzón, al 30 de noviembre pasado quedaba 28% de la cosecha nacional de 2014/15 sin vender, lo que sumaría 17 millones de toneladas.

Si a eso se suma el remanente de cosechas anteriores, calculado en 10,2 millones de toneladas de soja más, habría disponible para la venta poco más de 27 millones de toneladas.

Si se considera que la producción cordobesa de la oleaginosa fue 28% del total nacional, lo que está en manos de los ruralistas locales asciende a 7,6 millones de toneladas.
Soja, se ofrece

Según el planteo de Garzón, si los productores de todo el país decidieren conservar un porcentaje similar al retenido en el pasado y sólo se vendieren hasta marzo 17 millones de toneladas, a un valor de 330 dólares, el Banco Central podría hacerse de 5.610 millones de dólares.

De ese total, poco más de 1.500 millones de dólares estarían originados por productores cordobeses (siempre siguiendo la estimación de 28% de participación en el total nacional).
Si, en cambio, las condiciones de venta fueren menos tentadoras (no hubiere reacomodamiento del tipo de cambio) y los productores decidieren volcar al mercado 30% menos, esto es poco menos de 14 millones de toneladas, las divisas que tendrán para liquidar serán poco más de 4.600 millones de dólares.

Por el contrario -siempre según la estimación de Garzón-, si las condiciones del mercado fueren más tentadoras (se devalúa la moneda) y los productores decidieren retener menos oleaginosa, vendiendo 20 millones de toneladas (las 17 de la campaña 2014/15 más algo del remanente de las anteriores), las divisas de las que podría hacerse el Central sumarán 6.620 millones de dólares.

Costo fiscal
De cualquier manera, la medida anunciada ayer por el presidente Mauricio Macri de eliminar las retenciones a las exportaciones de trigo, maíz, sorgo, girasol, carne y pesca, y una baja de cinco puntos porcentuales a las de soja, tendrá un costo fiscal de 33 millones de pesos “a valores de este año”, según indicó Garzón.

“El impacto fiscal sería ése. Pero les quedan de recaudación unos 50 mil millones de pesos de todo el complejo sojero”, dijo en diálogo con Comercio y Justicia al explicar la significación del 30% aún vigente para los granos y 27% para las exportaciones de aceites y harinas de soja.

En tanto, según el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, la baja en las retenciones transferirá a los productores una cifra de dos mil millones de dólares, que se recuperarán por las mayores cosechas.

Buryaile sostuvo que el costo fiscal “se compensa en el corto plazo, porque al bajar las retenciones sube el precio de liquidación”.

Así, explicó el ministro, los productores pagarán “más Ganancias, Ingresos Brutos, Sellos, Débitos (impuesto al cheque) e IVA”, con lo cual las provincias “van a ser beneficiarias directas, ya que les va a entrar más plata de lo que les entraba ahora”.
Córdoba será una de las mayores beneficiadas con las modificaciones en los derechos de exportación.

Según Garzón, el complejo agroindustrial cordobés dejaría de transferir alrededor de 6.400 millones de pesos al Estado nacional, que los “recuperaría” la economía cordobesa.
La cifra no es menor si se tiene en cuenta que equivale a dos por ciento del Producto Bruto Geográfico (PBG) provincial.

Oferta en puerta
En tanto y para recomponer las reservas del Central -según versiones periodísticas-, las diez cerealeras más importantes del país se comprometieron con el Gobierno a adelantarle 10.000 millones de dólares que el Ejecutivo Nacional pagará con un bono atado a la cotización de esa divisa.

La liquidación de ésta se producirá al menos en tres tramos: uno antes de fin de año, de 3.000 millones, y los restantes 7.000 millones de dólares en enero y febrero próximos.
Según las versiones, las cerealeras que ya se comprometieron a realizar el adelanto son Cargill, Dreyfus, Bunge, Nidera, Glencore, ADM, AGD, Molinos y las cooperativas ACA y FACA.

Repercusiones
Referentes del sector agropecuario elogiaron la medida y coincidieron en que permitirá aumentar 50% la producción de alimentos y crear 1,3 millón de empleos en el país.

La Sociedad Rural Argentina (SRA) consideró que “se cierra un capítulo, termina una etapa de confrontación y arranca un camino de construcción”, dijo su titular Luis Miguel Etchevere. Omar Príncipe, presidente de la Federación Agraria (FAA), sostuvo que la medida es positiva, aunque pidió garantizar que su efecto llegue al pequeño productor y “no quede en un intermediario que termine siendo el favorecido”.

Para el empresario Gustavo Grobocopatel, el anuncio “revive el entusiasmo por volver a producir” y afirmó que los chacareros van a vender rápidamente la soja. Sin embargo, subrayó que el impacto de la noticia es más “emotivo” que económico.

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