Bolsa de Cereales de Buenos Aires: Campaña de Soja 2017/18, con Tecnología Media.

Un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires revela que en la campaña de Soja 2017/18, el productor agropecuario utilizó tecnología Media. El estudio, elaborado por el Instituto de de Investigación y Prospectiva de la entidad, remarcó que solo un 34% utilizó un alto nivel de Tecnología para los cultivos en el NOA, región centro, litoral y Provincia de Buenos Aires. Algunos datos del Informe se publican a continuación:

El clima tuvo un rol protagónico en la campaña 2017/18: excesos hídricos a la siembra, sequía durante el periodo crítico de definición de rendimiento y temporales durante la cosecha dejaron como saldo la menor producción de soja de los últimos nueve años.  Tales condiciones impactaron en el uso de
tecnología, que se concentró nuevamente en niveles medios de adopción.
El uso de tecnología Bt se incrementó en 3 p.p., alcanzando el 20% a nivel nacional.
Sólo un 5% de los productores realizó tratamiento profesional de semillas, el resto trató la semilla directamente a campo.

El análisis de suelo como herramienta para la planificación de la fertilización continúa teniendo un bajo nivel de adopción, aunque muestra una tendencia positiva en las últimas campañas.
El volumen de fertilizantes aplicados se mantuvo en niveles similares a la campaña pasada, a pesar de una menor área sembrada.
La sequía afectó también el consumo de fungicidas: el volumen aplicado se redujo en un 53%. El uso de mezclas dobles (estrobirulinas +triazoles) nuevamente creció por sobre el uso de formulaciones simples.

A nivel regional, además de los núcleos productivos tradicionales, el NOA se destacó con un 44% de
adopción de Nivel Tecnológico Alto. Esta zona presentó un importante uso de variedades con tecnología Bt y niveles de fertilización similares a los de la zona núcleo.

En cuanto a la fertilización, si bien el área sembrada de soja se redujo en 1,5 pasada, el consumo de fertilizantes y la cantidad de fósforo por hectárea se mantuvieron. Esto indicó un mayor porcentaje de superficie fertilizada en la campaña 2017/18.

Encuanto al uso de fungicidas, el volumen de fungicidas aplicados en soja mostró una disminución sostenida en las últimas tres mediciones, debido principalmente a la reducción del área sembrada y al clima. Es así como en la campaña 2017/18, marcada por una fuerte sequia estival, la aplicación de fungicidas registró una caída del 53%.
Además, se observa un cambio en el tipo de producto utilizado: el uso de mezclas dobles (estrobirulina y
triazol) avanza sobre el uso de formulaciones simples como tebuconazole o carbendazim.

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