Un equipo de expertos valida especies y técnicas de cultivos de cobertura para ofrecer soluciones comprobadas y adaptadas a las necesidades específicas de cada productor, buscando optimizar la salud del suelo y la productividad agrícola.
En un contexto de permanente innovación y consultas crecientes por parte de los productores, la necesidad de información válida, fidedigna, comprobada y extrapolable sobre cultivos de servicio se ha vuelto primordial. Ante la aparición constante de nuevas técnicas y especies, el área de investigación y desarrollo está llevando a cabo ensayos propios para probar diversas mezclas y especies, evaluar sus resultados, su producción y los servicios que generan. El objetivo es transformar esta experimentación en una fuente de información precisa para el asesoramiento de los agricultores.
Especies en Evaluación y sus Potenciales
Los ensayos abarcan desde los cultivos de servicio más utilizados hasta algunos que emergen con gran potencial. Entre ellos se encuentran:
• Centeno: Una opción tradicional que se prueba sola y en mezclas.
• Vicia: Las variedades Ascaso e Hinta se utilizan tanto solas como en combinaciones.
• Mezclas: Combinaciones populares como centeno con vicia, o centeno, vicia y rábano, son evaluadas por sus sinergias.
• Triticale: Se posiciona como una alternativa prometedora al centeno, destacando por su mejor relación carbono-nitrógeno y su alta calidad forrajera, ideal para productores que también lo utilizan como forraje.
• Avena Strigosa: Un cultivo de servicio común en el norte, que se está explorando para determinar su viabilidad en ambientes del sur.
• Rábano: Reconocido por su función como descompactador natural gracias a su masa radicular.
La recomendación clave para los productores es que la elección de la especie o mezcla se adapte meticulosamente a las características de cada ambiente, e incluso al nivel de lote, dependiendo del servicio específico que se necesite del cultivo.
Beneficios Materializados en el Campo
Los cultivos de servicio son valorados por los múltiples servicios ecosistémicos que brindan. Los ensayos buscan medir y confirmar estos beneficios, que incluyen:
• Control de malezas: Una de las funciones más destacadas, logrando suprimir la germinación de malezas de primavera y verano.
• Cobertura del suelo: Fundamental para proteger el suelo, con observaciones que muestran una impresionante cobertura que evita pisar el suelo directamente.
• Mejora de condiciones del suelo: Aportan materia seca, mejoran las condiciones físicas y químicas, y contribuyen a la calidad general del suelo.
• Retención de rastrojos: Ayudan a mantener la estructura y materia orgánica en el suelo.
• Mejora de la infiltración: Un beneficio crucial para la gestión hídrica, que se busca medir en los ensayos.
• Descompactación natural: Las raíces, especialmente del rábano, actúan como descompactadores del suelo.
• Vida permanente en el suelo: Evitan los barbechos largos, promoviendo la actividad biológica continua.
Es importante destacar que estos beneficios se observan a mediano o largo plazo, por lo que la planificación es esencial. Los cultivos de servicio deben integrarse cuidadosamente en la rotación y secuencia de cultivos del productor.
Métodos de Manejo y Asesoramiento Integral
La planificación de los cultivos de servicio también incluye cuándo y cómo suprimir el cultivo. En los ensayos, se ha utilizado la supresión mecánica mediante rolo, dejando un «colchón verde» que ha demostrado una supresión total de las malezas de primavera-verano.
Los encargados de los ensayos, como Benjamín Bilat, resaltan la importancia de la cobertura y el combate de malezas, aspectos que se han materializado y expresado a casi su máxima potencia en los lotes experimentales.
El Ing. Agr. Mariano Bonsignor, uno de los responsables, subraya que el objetivo es que los productores no tengan que experimentar, sino que reciban un paquete tecnológico comprobado directamente para la siembra. La organización ofrece estas variedades y un asesoramiento clave para adaptar la estrategia a cada terreno y objetivo del productor, ayudando a aquellos que inician o que han tenido experiencias fallidas previas. Esta aproximación busca brindar a los agricultores datos precisos para establecer un criterio sólido en la rotación de sus cultivos de verano.




