Análisis Rosgan: el sistema ganadero vira hacia una mayor eficiencia y recría pastoril

Los últimos datos del sector revelan un cambio en la dinámica de invernada, con una mayor integración entre el campo y los corrales, y una tendencia hacia la terminación de animales más pesados que promete beneficios en toda la cadena cárnica.

El sistema productivo ganadero está atravesando una transformación significativa, impulsada por una recuperación en las recrías pastoriles y un cambio en el rol de los establecimientos de engorde a corral. Según las estadísticas de traslado de animales de SENASA, durante 2025, más del 76% de los terneros y terneras salieron de los campos de cría con destino a otros establecimientos de cría o invernada, en lugar de ingresar directamente a los feedlots.

Esta tendencia no implica una pérdida de relevancia de los sistemas de engorde intensivo, sino una mayor integración estratégica. Los datos indican que la participación de animales provenientes de feedlots en la faena total sigue en aumento: en 2025, aproximadamente el 37% del total de animales faenados pasó por un corral de engorde, superando el 33% registrado hace seis años.

El avance hacia animales más pesados

Uno de los cambios más destacados se observa en la categoría de los machos que ingresan a los corrales. Se ha detectado una disminución en la proporción de terneros livianos que entran al feedlot, mientras aumenta la participación de novillitos y novillos destinados a la terminación final. Entre 2020 y 2025:

• Los novillitos y toritos pasaron del 20% al 23% de los ingresos.

• Los novillos incrementaron su participación del 6% al 8%.

Este nuevo esquema de «invernada pesada» permite que los animales lleguen al corral tras haber sido recriados o engordados previamente a campo. Como resultado, se reduce la permanencia de los animales en los corrales, lo que mejora la rotación y la eficiencia de la capacidad instalada. Esto se traduce en cifras concretas de faena: la participación de machos provenientes de feedlots en el total faenado creció del 32% al 40% entre 2020 y 2025.

Impacto climático y proyecciones para 2026

En cuanto a las hembras, el informe señala que su mayor faena en los últimos años no responde a un cambio estructural, sino a la restricción de forraje causada por la sequía, un comportamiento que debería moderarse en contextos climáticos más favorables.

Sin embargo, el dato más disruptivo surge de los registros de enero de 2026: el movimiento de terneros desde los campos de cría cayó un 43% en comparación con el mismo mes del año anterior. Si bien factores administrativos como el nuevo régimen de caravana electrónica podrían influir, los analistas sugieren que, de mantenerse esta tendencia de menor oferta de terneros livianos, el sistema productivo podría estar frente a un cambio histórico con impactos altamente beneficiosos para la industria y la producción a largo plazo.

Fuente: Rosgan