Aumenta la población de chicharrita en maíces tardíos, aunque los niveles de infectividad se mantienen bajos

El 35º informe de la Red Nacional de Monitoreo advierte sobre el crecimiento del vector en las zonas endémicas y el Centro-Norte del país. A pesar de los resultados negativos para Spiroplasma, los expertos instan a intensificar los controles en cultivos que aún transitan estadios vulnerables.

El avance de la chicharrita (Dalbulus maidis) ha cobrado impulso en la segunda quincena de enero, impulsado por las altas temperaturas y la extensión de los maíces tardíos. Según el último reporte de la Red Nacional de Monitoreo, elaborado con datos relevados entre el 17 y el 31 de enero de 2026, se registra un aumento generalizado de las poblaciones del insecto en gran parte de las regiones productoras, con la excepción del Centro-Sur del país, donde el vector permanece mayoritariamente ausente.

Situación en las zonas endémicas En el NOA, la presencia del vector continúa en ascenso, coincidiendo con los primeros estadios fenológicos de los cultivos. Si bien en un 25% de las trampas no se detectó al insecto, se observaron picos de abundancia en puntos neurálgicos como Alto Verde (Tucumán) y Los Altos (Catamarca), zonas caracterizadas por la realización de maíz primaveral.

Por su parte, en el NEA, solo el 15% de las localidades reportó ausencia del vector. Los mayores incrementos poblacionales se localizaron en Santa Fe (especialmente en Calchaquí) y Santiago del Estero (Colonia Alpina), donde el 83% de las trampas monitoreadas se encuentran ubicadas sobre lotes de maíz.

Incremento significativo en el Centro-Norte y estabilidad en el Litoral La región Centro-Norte experimentó el crecimiento más notable de la plaga: la chicharrita estuvo presente en el 74% de las localidades, con detecciones elevadas en las zonas de San Justo y San Guillermo, en la provincia de Santa Fe. En esta área, la preocupación radica en que el 50% de los cultivos aún se encuentra en estadios vegetativos, lo que aumenta el riesgo de colonización temprana.

En contraste, el Litoral presenta un escenario de menor riesgo sanitario inmediato. Aunque se registraron aumentos en Curuzú (Corrientes) y Concepción del Uruguay (Entre Ríos), el 75% de los maíces de la región ya han alcanzado estadios reproductivos, situándose fuera de peligro frente a eventuales infecciones.

Un dato alentador: infectividad negativa A pesar del aumento en la cantidad de insectos, los análisis de infectividad para Spiroplasma (CSS) han arrojado resultados negativos en las regiones NEA y Centro-Norte. No obstante, los especialistas advierten que no se debe bajar la guardia. Dado que gran parte de los maíces tardíos atraviesan su período de susceptibilidad, es indispensable intensificar el monitoreo tanto con trampas como de forma directa sobre el cultivo.

La Red Nacional de Monitoreo subraya que la detección oportuna en las fases iniciales de desarrollo es determinante para preservar la eficacia de las estrategias de manejo y reducir el impacto sanitario de las enfermedades transmitidas por el vector. Mientras tanto, en el Centro-Sur, el escenario sigue siendo de tranquilidad, con un 88% de las localidades sin detecciones del vector.

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