El Ing. Agr. Javier Lozano, de la UCC, encabezó la tarea de traslado de los animales que participarán de la nueva edición de la muestra ganadera más destacada a nivel país. San Ignacio, la raza propia de la Universidad, se consolida en la máxima muestra demostrando su potencial productivo y la calidad de su carne en regiones extrapampeanas, con una participación histórica en el Block Test y un crecimiento notable en la pista de reproductores.
La ganadería argentina se prepara para la máxima muestra del sector en Palermo, y la raza San Ignacio vuelve a decir presente con una enorme ilusión y un trabajo exhaustivo por parte de la gente de la Universidad Católica y criadores asociados. La raza se alista para participar tanto en el prestigioso Block Test con novillos como en la competencia de reproductores puros de pedigree en pista.
Este año marca el cuarto consecutivo en el que San Ignacio, de la mano de los equipos de la Católica, participa con novillos en el Block Test, una prueba fundamental para determinar la calidad de la carne. Según explicó el encargado de Campos de la Universidad Católica de Córdoba, Javier Lozano, a MundoAgro, para esta edición, se están enviando 130 novillos que participarán en la prueba, provenientes de cinco criadores diferentes de Argentina: dos de Salta, dos de Santa Fe, y la Universidad desde Córdoba, cabañas que generosamente han aportado sus animales.
Un aspecto destacable de la preparación de este año es la gran cantidad de información recopilada: a estos novillos se les ha medido la eficiencia de conversión con comedores metabólicos, y se han replicado corrales en un feedlot tradicional para ver el consumo total, gracias a un sistema provisto por la firma Provimy. Este es el primer ensayo de muchos que planean seguir realizando en el Establecimiento Santa Julia, perteneciente a la Universidad Católica.
Los antecedentes de San Ignacio en el Block Test son muy positivos y demuestran el éxito de la raza: en el primer año obtuvieron el primer premio campeón y en el segundo salieron segundos, compitiendo directamente con razas británicas. Esto ha demostrado, de manera «absolutamente objetiva», que la raza San Ignacio produce carne de calidad «similar a la de un británico en regiones extrapampeanas», es decir, en zonas menos favorables.
En cuanto a la pista, este es el segundo año consecutivo que la raza participa con reproductores. La delegación de este año será «un poquito más grande» que la del año pasado, incluyendo un toro senior (un animal de dos años o más) y, por primera vez, terneros dos años menores y una ternera.
La participación en Palermo, tanto en el Block Test como en la pista, es un motivo de gran satisfacción y un esfuerzo que significa la oportunidad de «mostrar las virtudes de la raza«, ofreciendo el «combo completo» de su producción: desde el rendimiento a campo hasta la calidad final de la carne en frigorífico.
Cuando se concibió la raza San Ignacio para Argentina, se pensó en atributos clave como la fertilidad, habilidad materna, precocidad sexual y un buen temperamento, más allá de su color de capa. El objetivo principal fue siempre producir carne de calidad en zonas más agrestes.
Para Javier Lozano, el profesional a cargo de los campos de la universidad, el año 2025 presenta un «nuevo desafío» en la Exposición Rural de Palermo: dar a conocer aún más la raza y animar a la gente a usarla, ya que sus «resultados productivos son superadores a la media» de la ganadería actual. Este trabajo, realizado con «mucho tesón» y «mucha resistencia», les ha permitido estar «muy conformes» con los resultados obtenidos hasta ahora. La raza San Ignacio se perfila así como una opción prometedora para la ganadería argentina.

