Nicolás Pino, dijo que existe riesgo de «demanda cartelizada» de trigo parte de la industria debido a que el gobierno permitió postergar la exportación de 8,8 millones de toneladas para direccionarla al mercado interno.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, advirtió hoy que los productores van a «estar atentos» a lo que definió como potenciales «conductas abusivas» de las industria molinera y las cerealeras, luego de que se conociera que el gobierno postergó por un año los permisos de exportación de trigo de la actual campaña.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación oficializó hoy, una prórroga automática excepcional de 360 días corridos a las Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) con período de embarque comprendido entre el 1 de diciembre de 2022 y el 28 de febrero de 2023, contados a partir del fin de embarque más prórroga automática para trigo pan, de manera de brindar certidumbre a todos los actores de la cadena triguera ante el actual contexto climático que afecta las labores productivas.
«Más allá de la medida del gobierno de permitir que los exportadores de trigo retrasen los embarques autorizados, creemos que esta decisión pone en riesgo el precio que recibe el productor», afirmó Pino en un comunicado.
El titular de la SRA dijo que desde la entidad «vamos a estar alertas ante las conductas abusivas de la industria molinera y exportadora».
«El estado debería garantizar a los productores la misma posibilidad que le está dando a los exportadores», sostuvo.
Al respecto, dijo que «los productores venimos sufriendo las consecuencias de las sequías y heladas que causaron graves daños en la producción».
«Sumado a eso, el gobierno nos acorrala con una nueva medida que puede derivar en una demanda cartelizada en el mercado, dando lugar a abusos comerciales», añadió.
Al respecto, indicó que «hace tiempo venimos criticando la intervención en todas las actividades de la economía y es por eso, creemos que las cuotas de exportación y fideicomisos junto a este tipo de regulaciones, distorsionan el mercado del trigo en perjuicio de los productores».
A principios de este año, el gobierno suponía que la campaña actual iba a dejar 22 millones de toneladas de trigo y entonces autorizó registrar con anticipación un cupo 8,8 millones de toneladas para exportación y cobró las retenciones correspondientes por anticipado.
Con la sequía y las ultimas heladas los rendimientos cayeron estrepitosamente y se espera que ahora la cosecha sea de unos 16 millones de toneladas o menos.
Con la resolución publicada en el Boletín Oficial, la Secretaría de Agricultura postergó la obligación de embarque para el año que viene, con lo cual quedarán liberados los 8,8 millones para el mercado interno.