Stoller: Un equipo con buenos “refuerzos” para ganarle el partido al estrés

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De la siembra a la cosecha se juega un partido en el que hay muchos rivales a vencer. BioForge y BioForge Advance, los “jugadores” que propone Stoller para “golear” en rendimientos.

Por Agustín Calderoni
Coordinador Técnico Regional de Stoller

Cuando se cambie la moda de hablar de estrés y lo que se ponga de moda sea hablar sobre las acciones para mitigar ese estrés, Argentina será nuevamente el centro de atención y ejemplo para el mundo, y podrá impulsar un crecimiento productivo y competitivo.

Recuerdo, cuando era estudiante de agronomía, la cantidad de información que surgía en el momento en que estaba comenzando a tomar más fuerza la genialidad de la siembra directa y las nuevas tecnologías de manejo de malezas. Ahorrar agua, mejorar la dinámica de nutrientes y aumentar los contenidos de carbono en el suelo mejorando los niveles de materia orgánica, fueron algunos de los objetivos que nos terminaron ayudando a conquistar nuevas áreas productivas.

Hoy, después de casi 30 años de la irrupción de la “labranza cero”, son otros los desafíos que se necesitan abordar: compactación, salinización, cambios en los pH, encharcamiento, y también aspectos del cambio climático entre otros.

Como lo decía Heráclito 500 años AC, “lo único que nunca cambia es el cambio”. ¿Y cuál es ese cambio que nos desafía?

odos queremos ganar los partidos 5 a 0, aunque a veces 1 a 0 también es buen resultado, dependiendo del equipo contrario. En términos de equipo, cada jugador tiene un rol, al igual que el sistema productivo. Cuando algún jugador –un insumo o herramienta– no cumple su función de manera correcta, el equipo se estresa, y eso se traslada también al DT –el asesor– y al dueño del equipo –el productor–.

Es estratégico evitar la goleada con una buena defensa, y precisamente los “defensivos”, titulares indiscutidos del paquete tecnológico (herbicidas, insecticidas, fungicidas, junto a la maquinaria) representan entre 25 y 30% del potencial de rendimiento.

El 70% restante se explica por el resto de los jugadores: el suelo (físico, químico y biológico), la nutrición ajustada, el ambiente controlado (conservación de agua). Es lo que da lugar a que la genética pueda expresar todo su potencial en la cancha, o sea, ejecutar la estrategia de juego (manejo) para golear en la cancha (expresión genética del rendimiento).

Pero como en todo torneo, no todos los contrincantes son iguales. ¿Cuándo tenemos nuestro rival más duro? En ocasiones, como la actual, los factores abióticos (temperaturas extremas, sequía, exceso de lluvias, deficiencia o desbalances nutricionales), jaquean a nuestros “goleadores” y les impiden expresar su potencial de juego.


Frenar los ataques de estrés


Stoller es una compañía líder en tratamientos para mejorar la performance de los cultivos frente a casos de estrés, porque seguimos la premisa que guio hace más de 30 años a nuestro líder, Jerry Stoller: que con un manejo integral del “equipo” agrícola, se logran ganar los partidos en el campo donde “juegan” los cultivos.

Como mencioné, la base de un buen resultado inicia asegurando con una buena defensa; el resto depende de la gestión del ambiente (a mediano y largo plazo) y la administración de las señales ambientales por parte de la planta (a corto plazo).

El ambiente es el diseño de las buenas prácticas agrícolas; es decir, rotar cultivos, promover el desarrollo de materia orgánica, favorecer la penetración, acumulación, retención de agua, y realizar cualquier otra práctica cultural que mejore el ambiente a favor del cultivo.

En cuanto a las señales, son gatillos que promueven mecanismos de adaptación de los cultivos. El estrés es la respuesta de cualquier ser vivo a resistir, a perdurar sin tener en cuenta el gasto de energía que promoverá pérdida de rendimiento. Según la señal y su interpretación por parte del cultivo, se desarrollará en consecuencia un formato de planta determinado. Desde la estrategia de juego, como DT, necesitamos determinar qué factores deberemos incrementar y cuáles optimizar para evitar el desgaste de nuestro cultivo y llegar al final del partido con mas puntos que el rival.


Refuerzos para el partido


En el caso de Stoller, dos productos que tienen un desarrollo con éxito comprobado durante décadas son BioForge y BioForge Advance. Ambos, en distintas concentraciones y formulaciones, promueven diferentes mecanismos para promover la resistencia de la planta al estrés. Son verdaderos refuerzos para ganar este partido.

Esto está probado en la patente de Stoller, en la que se muestra que, con su aplicación, se sobre expresan genes directamente vinculados a resistencia del estrés disminuyendo pérdidas de energía y aumentando la expresión de genes directamente vinculados a resistencia del estrés.

Por eso, el fin de la aplicación oportuna es minimizar las pérdidas de energía dirigiéndola hacia un mayor crecimiento radicular, la regulación del consumo de agua, la limitación de las señales de alerta y el desarrollo de la biota del suelo.

En resumidas cuentas, BioForge o BioForge Advance mejoran el rendimiento de nuestros jugadores, favoreciendo disparadores de señales de rendimiento y limitando las señales de estrés. Si arrancamos el partido 0-1 es necesario entrar con señales (mensajes ganadores) en el segundo tiempo. Regular las señales de la planta para indicar que el partido no se ha perdido (señales genéticas) y regulación de la energía (bloqueadores de etileno, ARO (agentes reactivos de oxígeno) y limitar peroxidasas).