Las exportaciones de carne vacuna generaron casi U$S 3.900 millones pese a vender menores volúmenes

El Informe Rosgan descata que la suba de los precios internacionales y una estrategia orientada a mercados de alto valor, como Estados Unidos y la Unión Europea, permitieron al sector alcanzar una facturación sin precedentes, compensando la caída en la demanda de China.

El sector de la carne vacuna en Argentina ha alcanzado un hito financiero. Según datos del INDEC, las exportaciones del último año generaron un récord histórico en el ingreso de divisas, sumando un total de 3.884 millones de dólares. Lo que hace este resultado llamativo es que se logró con un total de 713.364 toneladas peso producto, lo que representa una caída del 7,2% en el volumen exportado en comparación con el año anterior.

Esta paradoja de «vender menos pero cobrar más» se explica por un incremento interanual del 28,5% en el nivel de facturación. El valor promedio por tonelada de producto embarcado alcanzó los USD 5.444, una mejora del 39% frente a los USD 3.931 registrados un año atrás, posicionándose en niveles solo comparables con los de 2022.

Un contexto global favorable y un cambio de estrategia

Este desempeño no es casual. Por un lado, el mercado internacional atraviesa un momento excepcional. De acuerdo con el Índice de Precios de la Carne de la FAO, las cotizaciones durante el 2025 se situaron un 12% por encima del año previo, impulsadas por subas en proveedores clave como Brasil, Australia y Estados Unidos.

Por otro lado, los exportadores argentinos implementaron una estrategia para maximizar el valor de sus ventas, redireccionando los embarques hacia destinos donde los productos obtienen mejores precios. En este sentido, mercados de alto valor como Estados Unidos, la Unión Europea e Israel ganaron protagonismo, en detrimento de China, donde el producto es de menor valor comercial.

El declive de China y el ascenso de los mercados premium

China, que históricamente ha concentrado grandes volúmenes, contrajo sus compras en un 13% y redujo su participación como destino del 74% al 70%. El valor promedio pagado por el gigante asiático fue de apenas USD 3.800 por tonelada.

En contraste, los mercados alternativos mostraron crecimientos significativos:

Unión Europea: Concentró cerca del 50% de los cortes de alto valor (refrigerados y deshuesados), con precios que saltaron de USD 10.600 a casi USD 13.000 por tonelada.

Israel: Registró un incremento del 17% en volumen y una mejora del 37% en los valores pagados, promediando los USD 8.500 por tonelada.

Estados Unidos: Fue el mercado con el mayor salto cualitativo y cuantitativo, con un crecimiento del 27% en volumen. En el segmento de productos refrigerados de alto valor, los precios promedio rondaron los USD 12.300 por tonelada, un incremento del 54% en términos de valor.

Diversificación y futuro

La importancia de esta diversificación queda clara al observar las cifras: en 2025, los cinco principales destinos fuera de China (UE, Chile, Israel, EE. UU. y Brasil) representaron solo el 26% del volumen, pero explicaron el 46% de las divisas generadas. Cada tonelada enviada a estos países aportó, en promedio, USD 5.800 más que una tonelada enviada a China.

Hacia adelante, las proyecciones son optimistas. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) estima que para 2026, Estados Unidos profundizará su déficit comercial de carne, con importaciones proyectadas en un mínimo de 2.472 mil toneladas. En este escenario de demanda mundial creciente y producción en descenso, Argentina se encuentra estratégicamente posicionada para consolidar su presencia en los mercados más rentables del mundo.

Fuente: Rosgan