En un contexto climático apenas recompuesto por lluvias de finales de mayo, la siembra del cereal sería la más reducida en los últimos 10 años.
La Bolsa de Cereales de Córdoba brindó un informe sobre el avance de siembra de cultivos invernales en la provincia de Córdoba.
Hasta el momento, se estima que serían sembradas alrededor de 870 mil hectáreas de trigo en la provincia de Córdoba. Este valor es provisorio y podría variar debido a las lluvias ocurridas en mayo.
Dicha superficie sería la de menor extensión desde la campaña 2014/15, es decir, la menor área sembrada de los últimos 10 años. En términos históricos, es inferior en un 17 % a la superficie promedio de siembra en la provincia y, si se la compara con la campaña anterior, la variación es de un -15 %.
Las principales disminuciones en superficie se concentran en la zona sur y este de Córdoba, donde la escasez de lluvias otoñales fue más marcada que en el resto de la provincia.
Hacia los primeros días de junio, el avance de siembra era del 30 %, presentando un leve retraso respecto al año pasado, que para la misma fecha era del 36 %. Debido a la falta de humedad en los perfiles del suelo y considerando que este factor es uno de los principales a tener en cuenta en la decisión de siembra, muchos productores esperaron la ocurrencia de lluvias durante mayo para comenzar con la labor.
De acuerdo al reporte de colaboradores del D.I.A, mientras que algunos productores estarían implantando trigo en lotes con buena recarga hídrica en el perfil, en otros casos la implantación se estaría dando en lotes que poseen poca acumulación de agua útil pero que, al recibir algunos milímetros, se puede dar el nacimiento del cereal, poniendo todas las expectativas en la ocurrencia de lluvias en la primavera.

Respecto al garbanzo, la Bolsa de Cereales de Córdoba ha elaborado un relevamiento:
En mayo se realizó el segundo cálculo de intención de siembra de garbanzo y las hectáreas estimadas aumentaron respecto a la primera estimación hecha en abril. El resultado indica que se sembrarían 10 mil hectáreas de garbanzo, superficie 24 % superior al área de la campaña pasada, pero 78 % inferior a la superficie promedio histórica de Córdoba (2011/12-2022/23).
La siembra del cultivo hacia fines de mayo y principios de junio cubría al 61 % de los lotes estimados para la campaña 2023/24.
Según los colaboradores del D.I.A, los principales motivos que inciden a la hora de decidir sembrar el cultivo son: el precio del garbanzo, la rentabilidad que se espera del cultivo y el pronóstico climático. En menor medida, considerando que muchos lotes se cultivan bajo riego, se tiene en cuenta la humedad inicial en el perfil, la rotación de cultivos y la disponibilidad de semillas.

Fuente: Bolsa de Cereales de Córdoba.