Crisis hídrica en el sur de Córdoba: un «cambio de ciclo» pone en jaque la producción agrícola

Un exhaustivo relevamiento de la firma Omixom advierte sobre el impacto de la sequía y las altas temperaturas en los cultivos de verano. Los especialistas señalan que la falta de precipitaciones en momentos críticos ya afecta los rindes del maíz y mantiene en alerta a la soja.

La región sur de la provincia de Córdoba atraviesa una crítica situación de sequía que ha llevado a especialistas a analizar un posible cambio de ciclo climático. Según un informe reciente de la compañía Omixom, especializada en medición de datos del clima, el análisis del último lustro revela que las precipitaciones de enero de 2026 y del pasado 2025 han sido notoriamente más pobres en comparación con los promedios históricos.

A pesar de que el año 2024 registró la mejor lluvia acumulada de los últimos cinco años, el comportamiento actual de las precipitaciones castiga severamente a los productores en una época clave para el desarrollo de los cereales. Si bien el año 2025 mostró un mayor acumulado anual de agua, esto no garantizó un aprovechamiento óptimo, especialmente tras los bajos registros de 2021 y 2022, considerados los peores del periodo analizado.

El impacto del factor térmico

La situación se ve agravada por las altas temperaturas. En estaciones centrales como Alejandro Roca y Canals, las máximas de enero de este año se situaron durante más días por encima de los valores medios regionales.

El Ing. Agr. Alejandro Sitto, miembro del equipo de Omixom, explicó que «la combinación de bajas precipitaciones y altas temperaturas durante enero, que se vienen extendiendo durante el comienzo de febrero, intensificó el estrés hídrico«. Esta coyuntura ha afectado con mayor severidad al maíz temprano en etapas de floración y llenado, provocando abortos y caídas en el potencial de rinde. En cuanto al maíz tardío y la soja, los lotes presentan reservas de agua muy ajustadas, lo que compromete su desarrollo a la espera de lluvias inmediatas.

Perspectivas y vigilancia climática

Desde la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), la Ing. Agr. Silvina Fiant subrayó la importancia de las lluvias y temperaturas proyectadas para el trimestre de febrero, marzo y abril, calificándolas de «altísimo impacto» para la cosecha de granos gruesos.

De acuerdo con el pronóstico de consenso del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) actualizado al 30 de enero, se proyectan para este trimestre temperaturas superiores a lo normal. Respecto a las lluvias, no hay una categoría con mayor probabilidad de ocurrencia, por lo que se esperan valores estadísticos típicos o de «climatología». Ante este escenario, Fiant recalcó la necesidad de un monitoreo meteorológico detallado y permanente para mejorar los pronósticos futuros y mitigar los riesgos productivos.