La firma cordobesa contó con protagonismo estelar al exhibir su cosechadora axial 2635 en la explanada del Centro Cultural Kirchner obteniendo el Sello De Buen Diseño.
Del 13 al 16 de abril, se desarrolló en el Centro Cultural Kirchner la decimoprimera edición de la Exposición del Sello de Buen Diseño argentino. Se trata de una distinción oficial otorgada por la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo, del Ministerio de Economía
de la Nación, a los productos de la industria nacional que se destacan por su innovación, su calidad de diseño, su apuesta a la producción local y su posicionamiento en el mercado.
Metalfor fue una de las empresas estrella del evento. Incluso, en la explanada del imponente CCK exhibió su cosechadora axial 2635, una máquina con un diseño que favorece a la productividad, siendo de gran porte, con amplia capacidad de trilla, muy bajo
costo operativo, excelentes indicadores de consumo, robustez, una calidad de entrega de grano que marca la diferencia y cuenta con una plataforma de 35 pies con Draper. También cuenta con un gran confort en el interior para los productores que pasan horas sentados en la máquina.
El ingeniero Nicolás Zar, a cargo del proyecto de la cosechadora 2635 de Metalfor, analizó que participar de la exposición es muy importante porque, previamente, se obtuvo el Sello De Buen Diseño. “Permite su visualización a nivel nacional e internacional como una
estrategia para poder mostrar la tecnología, la innovación y la calidad en nuestros diseños”, explicó.
Y agregó: “Significa también seguir apostando a la fabricación nacional donde la estrategia de la empresa ayuda no sólo a la sustitución de maquinaria importada, sino que también ayuda a poder ratificar la decisión de exportar productos e ir sumando cada vez más países
de destino.
Al hablar de diseño, la firma cordobesa marca un diferencial. “El proyecto de fabricación de la cosechadora nos generó un gran desafío en todos los aspectos de la máquina, partiendo de los mecanismos, la incorporación de tecnología, mejoras en la cabina, seguridad, confort y una nueva propuesta de gráfica aplicada”, detalló Zar.
Además, destacó que la colaboración del estudio de diseño de José Luis Denari fue importante para marcar una impronta con atención al detalle y calidad percibida por los usuarios. “Apostar al diseño local marcó la diferencia”, aseguró.
El diseño en la maquinaria agrícola es fundamental para optimizar recursos y tiempos.
“Se contemplan muchas variables que se ponen en juego al momento de encarar un proyecto y trabajando en conjunto con nuestro equipo de diseño, se logró una sinergia increíble que permitió abordar cuestiones de ergonomía ligada a las largas jornadas de los
operarios en situación de uso, nos permitió prestar atención al detalle y la calidad percibida en la cabina de la máquina”, señaló Nicolás Zar.
Y concluyó: “El diseño también contempló una nueva propuesta gráfica con colores propios de la marca que ayudan a poner acento en el producto más complejo de la maquinaria agrícola”.