En los tambos aseguran que ya no resiste ningún planteo productivo

Con los precios actuales, los productores estiman que pierden entre $1,20 y $1,50 por cada litro ordeñado. También complica la suba del maíz.

Con los números actuales, hasta un tambo de 30  litros por vaca se puede estar fundiendo, aseguro Marcos Snyder, especialista en lechería.

La producción de leche cayó un 30% en algunos tambos de la cuenca lechera central por esta difícil coyuntura.

Los tamberos dicen que hace seis meses que trabajan con los números “en rojo”. Es que se combinó una caída del 20% en el precio de la leche cruda, que les pagan las industrias lácteas, con un fuerte aumento en el costo del maíz -un insumo central- y en la inversión para sembrar pasturas claves, como la alfalfa y los verdeos invernales, que deberían implantarse en las próximas semanas.

La crítica situación financiera llevó a los productores, hace unos días, a realizar asambleas y protestas en Villa María, donde se movilizaron al cruce con la autopista Rosario – Córdoba, en Tandil (regalaron leche) y en Rafaela, entre otras localidades, bajo los lemas: “Ni un tambo menos” y “la lechería está de luto”.

En Pilar, unos 80 kilómetros al oeste de Santa Fe, Danilo Steffen contó que hace 32 años que gestiona el tambo de su familia y que nunca pasó una situación tan grave. “El productor ya ajustó y reajustó. No hay más vuelta que darle. Nosotros tenemos que vender entre 15 y 20 buenas vacas a fin de mes para pagar los gastos”, advirtió.

En San Jerónimo Norte, en la misma zona de la cuenca lechera santafesina, Humberto Zenclussen aseguró que siguen en el negocio “por inercia y por constumbre” y que no sabe que tuerca más ajustar. “Tengo estimado que todos los meses nos estamos endeudando con nuestros proveedores entre $1,20 y $1,50 por cada litro que ordeñamos. Así no hay cómo salir adelante”, reconoció.

Un tambero ahora necesita ordeñar el triple que hace un año para comprar la misma cantidad de maíz.

 

Los números son contundentes en dos variables estratégicas del tambo: el maíz y la alfalfa. Hace un año, Steffen y Zenclussen, como el resto de los tamberos, vendían cada litro de leche cruda a $3,30 y ahora vale $2,70. En marzo de 2015, el maíz costaba $1.090 contra $2.350 que sale en la actualidad (por la eliminación de las retenciones). Esto implica que para comprar una tonelada de maíz hace 12 meses un tambero necesitaba 330 litros de leche y ahora tiene que ordeñar 870 litros. Es casi el triple.

Como se viene explicando, lo que torpedea la línea de flotación del primer eslabón del negocio lechero es que bajó el precio de la leche fluída pero los costos siguen subiendo, sobre todo por la inflación y la eliminación de las distorsiones en el comercio de granos. Hace un año sembrar una hectárea de alfalfa costaba 2.500 pesos (757 litros de leche cruda) y hoy vale 5.000 pesos (1.851 litros de leche, con el precio actual).

Más cerca del límite norte de la cuenca lechera central, el tambero Agustín Müller forma parte de un “pool” de productores lecheros de Progreso, Santo Domingo, Candioti y Humboldt (todas en Santa Fe) que concentra unos 100.000 litros de leche diarios.“La situación es crítica y peor que la del 2001. Desde julio del año pasado yo vendí unas 100 vacas de tambo y las sacás porque la solución no aparece. Nosotros lo que queremos es precio, no compensaciones ni limosna, para podir seguir produciendo”, reclamó.

En Trenque Lauquen, los productores bloquearon planteas lácteas hace unos días. También realizaron protestas en Rafaela y Villa María.

 

En el marco de esta grave crisis, los tamberos tienen tensiones con las industrias lácteas pero sobre todo le apuntan fuerte a la cadena de comercialización, en donde el precio de la leche aumentó y oscila entre los $10 y $18. También aseguran que su participación en el precio de góndola cayó del 30% al 15% en la actualidad. “Hay que tener en cuenta, además, que se está ordeñando mucha menos leche y después del bache forrajero del invierno se va a sentir en el mercado”, adelantó Steffen.

En los tambos que se relevó, la producción cayó entre un 30% y un 40%. Müller, por ejemplo, ordeñaba unos 11.000 litros diarios en dos tambos y ahora produce 7.500 litros. En San Jerónimo Norte, Zenclussen bajó de 2.500 litros hace seis meses a 1.500 litros ahora. En Pilar, Steffen se fue achicando progresivamente en los últimos años y pasó de 9.000 litros a 6.000 litros.

El ritmo del ordeñe cae porque los tamberos venden muchas vacas y también porque se baja la calidad de la ración en el tambo. Si antes una vaca comía 4 kilos de maíz por día y 4 kilos de balanceado; ahora recibe 1,5 kilos de soja, 3 kilos de maíz y solo lo indispensable de balanceados y concentrados. Esta coyuntura también profundiza la concentración del rodeo lechero en los tambos más grandes, que tienen más escala y margen para “aguantar” el fuerte viento en contra.

Para ahorrar costos, los tamberos también bajaron la calidad de la ración y eso influye en el rendimiento lechero del rodeo.

 

Para seguir en el negocio, los productores necesitan que les paguen entre $4 y $4,50 por cada litro de leche, un valor que está $1,30 por debajo de lo que se abona en este momento. El Gobierno nacional esta semana anunció una compensación de 65 centavos en el precio de la leche cruda pero los tamberos, que antes recibían un subsidio de 40 centavos, dicen que no alcanza y que la anterior compensación no llegaba a todos los establecimientos que la necesitaban.

El valor de la leche se derrumbó por la caída del precio internacional, que ronda los U$S 2.000 por tonelada cuando hace dos años superaba los U$S 5.000 -un escenario que no incentiva la exportaciones-, y porque el mercado interno esta “sobrestockeado”.

“Ahora, la ganadería y la agricultura se están defendiendo pero lo que le pasa a la lechería es tremendo y nos va a llevar años recuperarnos”, concluyó Steffen.

fuente: Clarín

Deja un comentario