Se calcula una menor producción de Soja y maíz en Estados Unidos, mientras que caerá la producción global de Trigo.
La soja y y el maíz en Estados Unidos tienen por delante pronósticos de temperaturas por encima de lo normal y precipitaciones que serían menores a las necesarias para los cultivos a la puerta del período crítico, lo cual podría condicionar los rendimientos.
A continuación en análisis de los especialistas del departamento de Economía de la Bolsa de Cereales de Córdoba.
Soja
En el reporte de área sembrada de Estados Unidos publicado el 30 de junio por el USDA, la superficie destinada a soja alcanzaría 35,7 millones de hectáreas, inferior a lo esperado. Con un área a cosechar estimada en 35,4 millones de hectáreas y un rendimiento estimado en 34,6 quintales por hectárea, la producción sería de 122,6 millones de toneladas. Si bien cae respecto a la estimación de junio, el volumen sería récord. Las existencias finales para el ciclo 2022/23 se ubicarían en 6,3 millones de toneladas, 400.000 toneladas por encima del ciclo previo. En este escenario, la relación stocks/consumo se ubica en el 5,1%, por debajo del promedio de 7,1%, demostrando una situación ajustada para la oleaginosa en el país norteamericano.
Respecto al estado del cultivo, a la fecha el 61% se encuentra en estado bueno y excelente, contra el 60% de la campaña previa. Respecto al estado fenológico, el 48% se encuentra en floración cuando el promedio para esta época es del 55%.
En relación con las condiciones climáticas en Estados Unidos, es espera que continúen las temperaturas por encima de lo normal combinado con pronóstico de lluvias por debajo de lo normal. Estos pronósticos podrían afectar de manera sustancial a los cultivos.
A nivel global, la producción de la oleaginosa se proyecta en 391,4 millones de toneladas, 4,1 millones de toneladas menos que en el reporte del mes de junio. Por el lado la demanda, el consumo y las exportaciones, sin bien fueron recortadas se ubican en niveles récord. En este contexto, la relación stocks/consumo se ubica en el 26,4%, levemente por debajo de la estimación del mes previo, pero por encima del promedio.
Un dato relevante del reporte del USDA fue el recorte en las importaciones de China de la campaña 2021/22 (90 millones de toneladas) y 2022/23 (98 millones de toneladas) en 2 y 1 millones de toneladas respectivamente. Esta situación obedece a menores márgenes de la molienda y la caída en la actividad económica china.
En Chicago, los fondos especulativos han recortado nuevamente sus posiciones compradas debido al contexto macroeconómico mundial y las perspectivas favorables para la cosecha 2022/23. De esta manera, la posición neta comprada de los fondos especulativos es la más baja en lo que va del año.
El precio de la soja en el mercado de Chicago perdió poco más de USD 110 por tonelada en el último mes, principalmente por el contexto macroeconómico y las condiciones favorables de cultivo en Estados Unidos. Sin embargo, las perspectivas climáticas podrían introducir volatilidad en el mercado en las próximas semanas cuando la soja ingrese al período crítico.
En el mercado local, las compras de la industria y los exportadores alcanzaron los 20 millones de toneladas, 4,5 millones de toneladas por debajo del ciclo previo mientras que, en términos de producción, se ha vendido un 45% de la cosecha cuando el promedio es del 55%. Este menor volumen comercializado es consecuencia de una producción más baja y mayores ventas de maíz en detrimento de la oleaginosa. Además, el gran diferencial cambiario y la caída en el precio de la soja en el último mes generó un menor incentivo a la venta por parte de los productores.
Maíz
El último reporte del USDA aumentó su proyección de área cosechada en Estados Unidos en 100.000 hectáreas, ubicándose en 33,16 millones de hectáreas en julio. Con un rendimiento de 111,1 quintales por hectárea, la producción alcanzaría 368,4 millones de toneladas, 16 millones de toneladas por debajo del ciclo 2021/22. Por el lado de la demanda, tanto el consumo local como las exportaciones fueron disminuidas con relación a la campaña anterior, aunque no fueron modificada en relación con la estimación anterior. Como consecuencia del ajuste de la cosecha, la relación stocks/ consumo para Estados Unidos se ubicaría por debajo del promedio histórico, pero por encima de la estimación previa.
Al igual que en el caso de la oleaginosa, los pronósticos de altas temperaturas generan preocupación en las zonas productoras, ya que podrían ocasionar una caída en los rendimientos. Por el momento, a la fecha el 64% del maíz se encuentra en estado bueno/excelente contra el 65% del año previo. En relación con la fenología, el 37% se encuentra atravesando el período de floración, mientras que el promedio para esta época del año es del 48%.
A nivel global, la producción de maíz de la campaña 2022/23 caería en 32 millones de toneladas respecto a la campaña anterior, sin embargo, sería la segunda más elevada de la historia con 1.185,9 millones de toneladas.
El consumo sería recortado, pero en una cuantía menor, resultando en un incremento en las existencias finales. De esta manera, la relación stocks/consumo se ubica en 26,4%, 2,4 puntos porcentuales por encima del promedio histórico.
Al igual que en el caso de la soja, los fondos especulativos en el mercado de Chicago recortaron sus posiciones compradas, ubicándose en el nivel más bajo de los últimos dos años, quitando presión a los valores.
En Chicago, los precios para la posición septiembre muestran una caída respecto a los precios que se venían registrando, con cotizaciones en torno a los USD 233 por tonelada, por debajo de los USD 310 de mediados de junio. En el mercado local, los precios se ubican en niveles levemente más bajos y para septiembre se esperan valores en torno a los USD 224 por tonelada.
Con los maíces tempranos y la soja cosechada en Brasil, todos los esfuerzos se concentran en la recolección del maíz safrinha que arrancó en junio. La producción de este maíz, cuyo destino es principalmente la exportación, se ubicaría en 88,5 millones de toneladas, marcando un incremento de 450.000 toneladas respecto a la estimación que realizó la CONAB en el mes de junio debido a mayores rendimientos, que se ubicarían en promedio en 54 quintales por hectárea, casi 14 quintales más bajos que el ciclo previo. En total, Brasil produciría 115,7 millones de toneladas de maíz en la campaña 2021/2022 considerando el maíz de primera implantación, el safrinha y el de tercera, representando el volumen más elevado de la historia. De esta manera y de acuerdo con datos de la CONAB, las exportaciones brasileras serían de 37,5 millones de toneladas, 16,7 millones de toneladas por encima del ciclo 2020/21, y recuperaría el segundo lugar como mayor exportador del cereal, por detrás de Estados Unidos.
En Argentina, la cosecha se encuentra en su tramo final con un avance del 82%, 10 puntos porcentuales por encima de la campaña previa y 4 puntos porcentuales por debajo del promedio de las últimas cinco campañas. Los resultados en término de rendimientos son mejores a los esperados, lo cual provocó una corrección al alza en las estimaciones de producción. De esta manera, la cosecha 2021/22 cerraría entre 49 y 57 millones de toneladas, de acuerdo con la fuente consultada.
MAÍZ
El último reporte del USDA aumentó su proyección de área cosechada en Estados Unidos en 100.000 hectáreas, ubicándose en 33,16 millones de hectáreas en julio. Con un rendimiento de 111,1 quintales por hectárea, la producción alcanzaría 368,4 millones de toneladas, 16 millones de toneladas por debajo del ciclo 2021/22. Por el lado de la demanda, tanto el consumo local como las exportaciones fueron disminuidas con relación a la campaña anterior, aunque no fueron modificada en relación con la estimación anterior. Como consecuencia del ajuste de la cosecha, la relación stocks/ consumo para Estados Unidos se ubicaría por debajo del promedio histórico, pero por encima de la estimación previa.
Fuente: BCCBA en base a USDA
Fuente: BCCBA en base a USDA
Al igual que en el caso de la oleaginosa, los pronósticos de altas temperaturas generan preocupación en las zonas productoras, ya que podrían ocasionar una caída en los rendimientos. Por el momento, a la fecha el 64% del maíz se encuentra en estado bueno/excelente contra el 65% del año previo. En relación con la fenología, el 37% se encuentra atravesando el período de floración, mientras que el promedio para esta época del año es del 48%.
A nivel global, la producción de maíz de la campaña 2022/23 caería en 32 millones de toneladas respecto a la campaña anterior, sin embargo, sería la segunda más elevada de la historia con 1.185,9 millones de toneladas. El consumo sería recortado, pero en una cuantía menor, resultando en un incremento en las existencias finales. De esta manera, la relación stocks/consumo se ubica en 26,4%, 2,4 puntos porcentuales por encima del promedio histórico.
Fuente: BCCBA en base a USDA
Fuente: BCCBA en base a USDA
Al igual que en el caso de la soja, los fondos especulativos en el mercado de Chicago recortaron sus posiciones compradas, ubicándose en el nivel más bajo de los últimos dos años, quitando presión a los valores.
Eje “Y”: Números positivos: contratos con posición compradora; números negativos: contratos con posición vendedora
Fuente: BCCBA. En base a datos de la Commodity Futures Trading Commission
En Chicago, los precios para la posición septiembre muestran una caída respecto a los precios que se venían registrando, con cotizaciones en torno a los USD 233 por tonelada, por debajo de los USD 310 de mediados de junio. En el mercado local, los precios se ubican en niveles levemente más bajos y para septiembre se esperan valores en torno a los USD 224 por tonelada.
Fuente: BCCBA en base a CME Group
Fuente: BCCBA en base a BCR
Con los maíces tempranos y la soja cosechada en Brasil, todos los esfuerzos se concentran en la recolección del maíz safrinha que arrancó en junio. La producción de este maíz, cuyo destino es principalmente la exportación, se ubicaría en 88,5 millones de toneladas, marcando un incremento de 450.000 toneladas respecto a la estimación que realizó la CONAB en el mes de junio debido a mayores rendimientos, que se ubicarían en promedio en 54 quintales por hectárea, casi 14 quintales más bajos que el ciclo previo. En total, Brasil produciría 115,7 millones de toneladas de maíz en la campaña 2021/2022 considerando el maíz de primera implantación, el safrinha y el de tercera, representando el volumen más elevado de la historia. De esta manera y de acuerdo con datos de la CONAB, las exportaciones brasileras serían de 37,5 millones de toneladas, 16,7 millones de toneladas por encima del ciclo 2020/21, y recuperaría el segundo lugar como mayor exportador del cereal, por detrás de Estados Unidos.
En Argentina, la cosecha se encuentra en su tramo final con un avance del 82%, 10 puntos porcentuales por encima de la campaña previa y 4 puntos porcentuales por debajo del promedio de las últimas cinco campañas. Los resultados en término de rendimientos son mejores a los esperados, lo cual provocó una corrección al alza en las estimaciones de producción. De esta manera, la cosecha 2021/22 cerraría entre 49 y 57 millones de toneladas, de acuerdo con la fuente consultada.
Fuente: BCCBA en base a Ministerio de Agricultura de la Nación
Fuente: BCCBA en base a Ministerio de Agricultura de la Nación, BCR, BCBA y USDA
A nivel local, el sector exportador lleva compradas 32,6 millones de toneladas de maíz, 800.000 toneladas por debajo de la campaña anterior, posicionándose como el segundo mayor volumen comercializado en la historia para la fecha. Con exportaciones para la campaña 2021/22 estimadas en 35 millones de toneladas, el sector ya adquirió el 93%, restándole por comprar 2,4 millones de toneladas hasta febrero del año que viene que finaliza el ciclo comercial. En términos de producción, se ha comercializado el 66% del cereal, 13 puntos porcentuales por encima del ciclo previo. De esta manera, los precios en el mercado local podrían desacoplarse de los precios internacionales cuando los exportadores adquieran el maíz necesario para cumplir sus compromisos externos.
Trigo
En su último reporte, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos recortó su proyección de producción mundial de trigo en casi 2 millones de toneladas, ubicándose en el nivel más bajo de las últimas tres campañas. Este recorte obedece a menores cosechas esperadas en Argentina, Ucrania y la Unión Europea que más que compensan los incrementos de Canadá y Rusia.
El consumo alcanzaría 784,2 millones de toneladas, menor a lo estimada el mes previo y 6,3 millones de toneladas por debajo de la campaña anterior. Los stocks finales serían de 267,5 millones de toneladas resultando en una relación stocks/consumo del 34,1%, reflejando el valor más bajo en 7 campañas. Cuando se excluye a China del análisis, país que posee el 49% de las existencias mundiales del cereal, la relación stocks/ consumo cae al valor más bajo en 15 campañas.
En Estados Unidos, el trigo de invierno presenta un avance en la cosecha del 71%, un punto porcentual por debajo del promedio de los últimos cincos años. Respecto al trigo de primavera, el 70% se encuentra en estado bueno y excelente, cuando el año pasado ese valor alcanzaba el 11%, demostrando una gran mejora en el estado del cultivo. En este contexto y de acuerdo con datos del USDA, la producción se estima en 48,5 millones de toneladas, 1,2 millones de toneladas por encima del reporte previo y 3,7 millones de toneladas por encima de la campaña 2021/22.
El precio del trigo en el mercado de Chicago ha perdida prácticamente todas las ganancias que había experimentado producto de la incertidumbre global respecto al conflicto entre Ucrania y Rusia. A pesar de existencias más ajustadas a nivel global, los precios del cereal replicaron el comportamiento de la soja y el maíz influidos por un contexto mundial recesivo y de bajas generalizadas para las commodities agrícolas y energéticas.
En Brasil, principal importador del cereal de Argentina, se estima una producción récord para este año de 9 millones de toneladas, 1,4 millones de toneladas por encima de la campaña anterior. En este contexto, se esperan importaciones por 6,5 millones de toneladas, 500.000 toneladas más que el ciclo previo. De esta manera, las existencias finales del cereal se recuperarían luego de que en el ciclo 2020/21 cayeran a uno de los valores más bajos producto de un incremento en las exportaciones como consecuencia del conflicto entre Rusia y Ucrania.
En Argentina, la siembra del cereal registra un avance récord del 88%, dos puntos porcentuales por debajo del promedio de las últimas cinco campañas. De acuerdo con datos del Ministerio de Agricultura de la Nación, el área sería de 6,4 millones de hectáreas, el valor más bajo en tres campañas, y las proyecciones de producción de acuerdo con fuentes privadas no superarían los 20 millones de toneladas.
Respecto a la comercialización del cereal 2021/22 en el mercado local, se llevan comercializadas 20,8 millones de toneladas de trigo, donde los molinos han adquirido 3,2 millones de toneladas y los exportadores 17,5 millones de toneladas. Con exportaciones estimadas en 14,5 millones de toneladas, el sector exportador se encuentra sobrecomprado en 3 millones de toneladas cuando faltan cuatro meses para que finalice el ciclo comercial, mientras que los molineros aún deben adquirir 3,5 millones de toneladas. Para la campaña 2022/23, las compras ascienden a un valor récord de 5 millones de toneladas, poco más de 1 millón de toneladas a igual período del año anterior, demostrando una gran anticipación en la comercialización del cereal.
El precio en el mercado local se mantiene en niveles elevados ante una fuerte demanda exportada, aunque a cosecha se esperan valores en torno a USD 295 por tonelada, casi USD 45 por tonelada menos que la cotización actual. Si bien las perspectivas de cosecha argentina son más pesimistas, la incertidumbre respecto a la política agrícola local puede generar un impacto negativo en los valores.