Con la participación de analistas y dirigentes del sector ganadero, se realizó en el marco de la 134ª Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional una jornada especial para analizar el futuro del sector productivo de carnes.
Entre los ejes de la Jornada de las Carnes que se realizó en la Expo Rural 2022, se puso especial interés en la sustentabilidad, así como en la innovación tecnológica. También se analizó la visión de la demanda global de proteína animal, contemplando las oportunidades que tiene Argentina en mercados como China y otras oportunidades comerciales emergentes del continente asiático, y otros que van surgiendo en diferentes lugares del mundo, no sólo para carne bovina sino también para cerdo, pollo, y ovinos.
Un párrafo especial fue para los jóvenes, generación que en no pocos casos ya están al frente de los emprendimientos, tomando la posta de sus mayores. En un interesante panel compartieron sus experiencias liderando cambios en las empresas. Las nuevas generaciones valoraron la experiencia que dejan quienes iniciaron el camino, que les compartan los errores que han cometido, pero piden espacio para tomar sus propias decisiones en favor de la producción.
Las preguntas que se hace el campo
“Parece que el Gobierno nos quiere imponer ciertas normas para que nosotros no podamos trabajar de la manera que debemos trabajar”, remarcó Nicolás Pino, presidente de la SRA.
“A veces nos preguntamos: ¿esta gente querrá que nosotros produzcamos más? ¿Que la Argentina supere las 55 millones y pico de cabezas?”, insistió Pino, citando el trabajo y el esfuerzo compartido en estos años para cumplir metas. “Se empezó a reactivar, y otra vez vuelven con trabas, con situaciones complicadas para trabajar”, completó.
Además, sostuvo: “No sabemos qué tipo de cambio tenemos, un sinfín de variedades de dólar que genera desconfianza y frena a los productores”, preventivamente “para ver cómo viene la cosa”.
“Pensando el camino hacia 2030” fue el título e invitación a sinergizar con referentes y especialistas de los distintos eslabones de la cadena de producción de ganados y carnes, analizando las políticas exclusivas para las carnes; la situación del mercado internacional, su demanda, y las oportunidades que no deben dejar pasar los productores.
“Por supuesto que debemos ser el país exportador que debemos ser”, dijo Pino, sin descuidar el mercado interno. “Todos tenemos que tocar nuestro instrumento de la mejor manera para que todo suene lindo”, ilustró.
Mensaje de la FAO
Carlos Cherniak, embajador de Argentina ante la FAO -Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura-, y en el FIDA -Foro Internacional para el Desarrollo Agrícola- envió un mensaje en el que repasó el reciente informe anual de la FAO sobre el estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo.
“Estamos entrando en una situación global peligrosa, con pocas posibilidades de eliminar el hambre y la pobreza hacia el año 2030, conforme se había comprometido la comunidad internacional”, esto es “lapidario”, alertó Cherniak.
“¿Podremos alcanzar el hambre cero o reducir estos números catastróficos sin proteínas animales?”, disparó el embajador, advirtiendo que “hace años venimos soportando desde distintos medios (académicos, ONGs e incluso algunos países desarrollados) la instalación de una narrativa global contraria a la agricultura en general y a la ganadería en particular”, compartió.
Al respecto repasó que la Cancillería y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, instruyó a los diplomáticos argentinos a “dar la batalla política y diplomática para dejar las posiciones tradicionalmente defensivas y visibilizar que nuestra ganadería es parte de la solución, más que parte del problema. La FAO no es una agencia abstracta, alejada de la realidad”, expresó Cherniak.
Invitó “a la unidad público privada en el escenario internacional” para enfrentar los desafíos del cambio climático “y demostrar que la ganadería argentina es una de las más sustentables del mundo”.
Demanda global y sistema de producción
Carlos Odriozola, Coordinador de la Comisión de Carnes de la SRA, puso la mirada en lo global e indicó que “las actividades de ganados y carnes presentan un horizonte positivo y prometedor”, con cotizaciones en niveles altos, según la FAO. El organismo estimó que “en los próximos diez años las importaciones globales de las cuatro carnes demandarán 36 millones de toneladas adicionales, seis veces más de lo que produjo Argentina el año pasado”.
“El mercado externo llegó para quedarse y seguirá siendo un fundamento importante de la demanda”, asoció.
En 2021 “el consumo de carnes en la Argentina, incluyendo el pescado, llegó a 120 kilos por habitante, 8 kilos más que hace una década, con tendencia a la diversificación”, explicó Odriozola.
“Tenemos por delante el desafío de orientar políticas públicas para consolidar el desarrollo de la producción cárnica argentina”, agregó, citando que “la inversión requiere previsibilidad”, en línea con lo remarcado por Nicolás Pino, presidente de la SRA.
Odriozola puso énfasis en “la ventaja competitiva de que el sistema de producción argentino secuestra Carbono y está comprometido con la sustentabilidad ambiental y el bienestar animal. Está probado”, remarcó.
El debate político
En el marco de la “Jornada de las Carnes”, desarrollada este viernes en la 134ª edición de la Exposición Rural de Palermo, uno de los paneles estuvo dedicado al análisis de la “Proteína animal y las políticas de Estado”.
Para este, fueron convocados la presidenta del PRO, Patricia Bullrich; el diputado nacional, José Luis Espert; y el ministro de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, con la periodista Carolina Amoroso como moderadora.
Tras un análisis muy crítico del presente del país y las políticas del actual Gobierno nacional, los tres dirigentes plantearon sus principales ideas para modificar el rumbo de Argentina en lo que se refiere al sector cárnico.
Espert ofreció algunos datos generales, diciendo que el stock ganadero del mundo “hace 20 años que está prácticamente estancado en alrededor de mil millones de cabezas”; indicó que la población hoy está en alrededor de 7.500 millones de personas y puede llegar en 2050 a 9500 millones, con un crecimiento cercano al 26%, y agregó que la producción de carnes, incluyendo aviar, bovina, porcina y ovina, crecería un 65%. En este marco, el Diputado Nacional planteó: “es probable que, en los próximos 30 años, lo que fue la tecnología para la revolución verde, sea la demanda de alimentos para la producción de carnes. Me parece que estamos ante una oportunidad extraordinaria que nos dará el mundo en los próximos 30 años, con un crecimiento de la demanda de alrededor del 65%, en particular estas estimaciones dicen que se va a concentrar esta demanda en las zonas calientes como África, Colombia y Argentina, donde tenemos una combinación de suelos, genética y agua que lo hace muy valioso para el mundo”.
Para Espert, “Argentina se encuentra frente a una oportunidad no demasiado lejana a un ‘Vaca Muerta carnívoro’ para los próximos 30 años. Ojalá que no desaprovechemos esta oportunidad”, y remarcó que para lograrlo “es necesario un cambio de mentalidad: de cerrada al mundo a abierta al mundo. En lugar de ver al campo como un enemigo hay que verlo como un socio”.
Control de precios
Por su parte, Jorge Macri consideró que “hay que terminar con esta lógica del control de precios, terminar con esto de impedir importaciones, hay que fomentar la investigación, hay que ir corriendo la frontera y acompañar al privado en las investigaciones porque Argentina tiene mucho para dar en eso”.
Al mismo tiempo planteó que “deberíamos trabajar fuertemente en el concepto de marca y calidad. Hay dos caminos que deben ir en paralelo de manera sostenida en la producción y exportación de carnes, que tiene que ver con la cantidad y las oportunidades que se plantean en el mundo, y después la calidad”.
El ministro de Gobierno porteño explicó que “es necesario ir desarrollando mercados específicos, construir una identidad de marca y explicar las propiedades y cualidades de la carne argentina, y además debemos cuidar los mercados que se abrieron”.
También dedicó un párrafo a la Expo Rural de Palermo: “Cuando uno entra acá se da cuenta que hay otra Argentina. Esta exposición demuestra que todavía hay un país que resiste, pese a todo; porque el virtuosismo, la resiliencia, la creatividad, nos han desarrollado una capacidad de resistir inmensa”.
Medidas específicas
A su turno, Patricia Bullrich argumentó, con medidas específicas, cómo cambiar el rumbo del sector con políticas públicas: “Hay que desandar inmediatamente el sistema de restricciones que tienen hoy las exportaciones de carnes, el segundo objetivo debe ser la eliminación de las declaraciones juradas de operaciones de exportación de carnes, que son un mecanismo de control burocrático y discrecional”.
Paralelamente abogó por la “eliminación de la prohibición de la exportación de determinados cortes, medida que ha sido absolutamente negativa, porque no ha bajado el precio de la carne. También hay que eliminar cualquier tipo de cuota o cupo de exportación para la carne, porque esto nos genera una idea mentirosa de que el mercado local tendrá un precio diferencial y eso no va a ser así”.
En la misma línea propuso habilitar los 22 cortes que hoy están prohibidos, “también hay que trabajar sobre el cambio impositivo e ir a un sistema impositivo simple, que tenga al impuesto a la ganancia como punto central al igual que los demás impuestos antiproductivos. Porque cuando uno hace el cálculo de la posibilidad de trabajar sin esos impuestos, como lo hacen otros países, implica una rápida compensación a partir de la compra de fertilizantes, materiales, máquinas, tractores y nuevas tecnologías para el mejor rinde del suelo”.
Otro punto sobre el que hizo foco Bullrich fue “pedir la eliminación del sistema de evaluación por tenencia de invernada, medida que no facilita el crecimiento del stock de novillos, porque esto ha sido realmente negativo para el sector”, y además solicitó créditos para la infraestructura del campo: “Vivimos hoy en un país sin crédito, ayuda que es fundamental para poder planificar a más largo plazo, como es el caso de las carnes”.