
Se trata del 40% del trigo de la región núcleo que está en condiciones malas. Lamentablemente, la superficie
que se perdería por falta de agua y heladas podría ser récord este año. En el 2020, a fines de setiembre, en esa
situación de “malas y a punto de secarse” se encontraban 170.000 ha. Finalmente, se perdieron
130.000 ha que marcaron el récord de pérdidas de la región. Septiembre del 2022 termina con un 80% del trigo sembrado entre malo y regular. Solo un 15% se conserva en buenas condiciones y el 5% en muy buenas.