
Luego de la importante caída de faena del mes de enero, en febrero se
recuperó levemente comparado con febrero del 2020, pero continúa un 7% por debajo del acumulado del primer bimestre del año pasado
Enero fue la faena más baja de los últimos cuatro años. Disminuyendo
fundamentalmente las categorías jóvenes y livianas proveniente de feedlot.

La comercialización de la hacienda que planteaba todo un desafío ante los
obligatorios cambios vemos que se está desarrollando muy bien, adaptándose y con buenos valores; siendo los reproductores y los terneros las categorías que verifican el mayor incremento interanual, buena noticia para la cría. Al avanzar en los eslabones productivos el sector del engorde es el más complicado con situaciones muy disímiles según sistema productivo y momentos de compra/venta. La eficiencia en los parámetros productivos tanto en cría como en invernada son condición obligatoria para lograr rentabilidad. La planificación productiva-comercial-financiera más que nunca tienen que trabajarse en conjunto para llegar a resultados positivos.