Las exportaciones de biodiesel no paran de crecer

Podrían subir este año hasta un 80 por ciento, a 1,4 millón de toneladas, respecto del total embarcado en 2015, gracias al crecimiento en las ventas a Estados Unidos,

Las exportaciones de biodiésel de Argentina podrían subir este año hasta un 80 por ciento, a 1,4 millón de toneladas, respecto del total embarcado en 2015, gracias al crecimiento en las ventas del biocombustible a Estados Unidos, según manifestaron referentes de la industria.

 

El sector sufrió un drástico golpe a fines del 2013, cuando la Unión Europea (UE), su principal cliente, subió las tasas a las importaciones del biocombustible argentino tras acusar a sus productores de ‘dumping’.

 

Esa medida, que está siendo revisada, fue parcialmente compensada el año pasado, cuando el Gobierno estadounidense aprobó un programa para evaluar los estándares de producción de Argentina, lo que está facilitando el ingreso de embarques locales.

 

“El incremento de las exportaciones argentinas de biodiésel a Estados Unidos ha sido notorio. De mantenerse el ritmo actual, las ventas globales podrían alcanzar alrededor de 1,4 millón de toneladas en el 2016″, dijo Claudio Molina, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno.

 

Argentina exportó sólo 800.000 toneladas de biodiésel el año pasado, pero en el primer semestre del 2016 los embarques del producto ya treparon un 150% interanual a 590.000 toneladas, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INDEC).

 

De acuerdo con la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio), que reúne a gigantes como Cargill y Bunge , las exportaciones de biodiésel argentinas totalizarían poco más de 1 millón de toneladas en el 2016, de las que entre el 75 y el 80 por ciento tendría como destino Estados Unidos.

 

En su informe anual de biocombustibles para Argentina, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) dijo que las exportaciones de biodiésel argentino trepará hasta 1,7 millón de toneladas este año, con el país norteamericano como principal destino.

 

Pero no todas son buenas noticias para la industria argentina.

 

Perú, el segundo destino de las exportaciones argentinas de biodiésel, evalúa aplicar una tasa a los embarques de la nación austral. Al igual que en el caso de la UE, sería por acusaciones de competencia desleal.

 

En Argentina las exportaciones de biodiésel tributan un arancel del 5 por ciento, mientras que los embarques de soja, cuyo aceite se usa para la elaboración del biocombustible, pagan un gravamen del 30 por ciento, un diferencia considerada injusta por competidores de otros países.

 

“Perú es un destino importante para Argentina, si aplica una tasa va a ser un nuevo golpe para la industria”, dijo Luis Zubizarreta, presidente de Carbio.

 

El ejecutivo agregó que las exportaciones a la UE podrían retomarse el año que viene, luego de que la Organización Mundial de Comercio (OMC) falló en marzo a favor de Argentina contra los aranceles antidumping que impuso el bloque.

 

Con la posibilidad de volver al mercado europeo se abre una ventana de esperanza que sería fundamental para el crecimiento del sector.

 

 

 

En ese contexto, Rinesi advirtió las consecuencias que tendrán los productores para exportar a China que firmó un contrato con la multinacional para que solo se pueda a exportar a ese país si tienen un certificado de bioseguridad de Monsanto.

 

Federación Agraria propone en su iniciativa el uso gratuito de las semillas hasta 1500 toneladas de soja o de trigo, con lo cual se beneficiará a la mayoría de los pequeños y medios productores del país.

 

Otro punto que la entidad agropecuaria prevé es fijar el principio “de agotamiento de los derechos de propiedad intelectual con la compra de la semilla”, pero este punto es rechazo por las firmas que están desarrollando investigaciones.

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