El Gobierno provincial destinó recursos millonarios para la Cuenca Alta La Picasa y la mejora de caminos rurales en General Levalle, buscando optimizar la producción y mitigar el impacto de excedentes hídricos en 40.000 hectáreas.
En un esfuerzo por modernizar la gestión de los caminos rurales y apoyar al sector agropecuario, el ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, encabezó la entrega de maquinaria y aportes financieros en el departamento Presidente Roque Sáenz Peña,. Estos recursos están destinados específicamente a mejorar la transitabilidad y el saneamiento de los suelos en la Cuenca Alta La Picasa, facilitando así una producción más eficiente en el sur cordobés,.
Equipamiento para los consorcios
Como parte de la Ley de Modernización de Caminos Rurales, el Consorcio Caminero 126 de General Levalle recibió una nueva motoniveladora. Asimismo, a través de un subsidio de $140 millones otorgado por el Ministerio, la Regional 16 concretó la adquisición de una retroexcavadora, herramienta fundamental para que los consorcistas garanticen el mantenimiento de las vías bajo su jurisdicción,.
Obras de infraestructura y ordenamiento hídrico
La inversión no se limitó al equipamiento, sino que incluyó fondos para un plan integral que abarca aproximadamente 40.000 hectáreas en la zona rural de General Levalle. El esquema de obras proyectado se divide en tres ejes principales:
• Saneamiento del canal Arroyo Los Tamarindos:
Con una inversión de $200 millones, se busca mitigar inundaciones en un sector clave que incluye a La Cautiva, General Levalle, Río Bamba y Laboulaye. La obra contempla el recambio del sistema de alcantarillas y puentes en el cruce con el camino T126-13.
• Ordenamiento territorial rural:
Se destinaron $300 millones para fortalecer la conectividad entre los caminos S292 y T126-09. El proyecto incluye la ejecución de 11 albardones a lo largo de 13 kilómetros para garantizar caminos transitables durante todo el año.
• Microembalse y alteo sobre el camino T126-11:
Esta intervención, que demanda $500 millones, busca solucionar las dificultades de salida de la producción en una zona de marcada depresión que concentra excedentes hídricos. Esta es la primera etapa de un proyecto de tres fases para mejorar la funcionalidad del sistema rural.
Estas acciones reflejan un enfoque de gestión integrada de cuencas, orientado a ofrecer soluciones estructurales que favorezcan el arraigo rural y preparen al territorio frente a eventuales desafíos climáticos


