Alerta sanitaria: instan a intensificar el monitoreo ante la presencia de la chicharrita del maíz en Norte de Córdoba

El Grupo Río Seco advierte sobre un leve incremento en la detección de Dalbulus maidis y coordina acciones con el INTA para evaluar la peligrosidad del vector y mitigar el avance del Complejo de Achaparramiento.

Ante la creciente preocupación por la sanidad de los cultivos, el Grupo Río Seco (GRS) organizó recientemente un Taller sobre Protección de Cultivos de Soja y Maíz. El encuentro se centró específicamente en el manejo de la chicharrita (Dalbulus maidis) y el Complejo de Achaparramiento, con el objetivo de brindar estrategias técnicas frente a una problemática que aún presenta vacíos de información.

Durante el taller, se hizo un llamado urgente a los productores, especialmente en la zona norte de Córdoba, para intensificar el monitoreo de sus lotes. Los especialistas recomendaron prestar especial atención a los bordes de cortina o de monte, donde la vigilancia debe ser más rigurosa en estos días.

Estado de situación y hallazgos en trampas

De acuerdo con los reportes de la segunda semana de enero, se ha observado un leve crecimiento en la cantidad de ejemplares capturados en las redes de monitoreo. Aunque la presencia en la zona de influencia del GRS se mantiene en niveles bajos, otras áreas de la provincia de Córdoba ya reportan incrementos significativos.

El fitopatólogo Roberto De Rossi, asesor del GRS, señaló que se ha detectado un cambio reciente en la dinámica de las trampas y en la cantidad de insectos por planta. «Para la semana que viene, con el laboratorio de INTA Manfredi, tendremos la información sobre la positividad de esos individuos respecto a los principales patógenos que pueden ser transmitidos», explicó De Rossi, subrayando que estos datos servirán como indicadores clave para la toma de decisiones.

Estrategias de manejo en el campo

Por su parte, el especialista Roberto Peralta enfatizó que, hasta el momento, los informes confirman la presencia de adultos y no de ninfas. Peralta destacó la importancia de realizar recorridas exhaustivas en diversas partes del lote para determinar la población existente.

“Si se decide una aplicación, es clave medir posteriormente qué paso con el control: si bajó o se mantiene la población”, advirtió el asesor, recordando que el objetivo primordial de estas intervenciones es demorar la infección de las plantas.

El GRS mantiene activa su Red de Trampas Amarillas y ha sumado una Red de Muestreo en colaboración con otros grupos del norte cordobés y el INTA para analizar la infectividad de la plaga. Toda la información actualizada sobre este seguimiento se encuentra disponible en las redes sociales de la institución.