La nueva encuesta de la Red de Manejo de Plagas (REM) de Aapresid revela una alta presión de lepidópteros en la campaña 2024/25, mientras crece la adopción de productos biológicos y se diversifican las estrategias de control.
La Red de Manejo de Plagas de Aapresid (REM) presentó los resultados de su Encuesta Nacional 2025, un relevamiento que abarcó más de 1,8 millones de hectáreas en Argentina. Este informe, realizado de forma ininterrumpida durante casi una década, ofrece una radiografía detallada sobre el manejo de malezas, insectos y enfermedades, destacando la interacción entre el avance biotecnológico y la resistencia de las plagas.
Biotecnología bajo presión
Uno de los datos más alarmantes surge del cultivo de maíz: 8 de cada 10 productores detectaron daños por lepidópteros en materiales Bt durante la campaña 2024/25. A pesar de que la tecnología «Vip» es la más utilizada (presente en el 68% de los casos), en el 82% de los lotes se observó la presencia de especies blanco, principalmente la oruga de la espiga (H. zea). No obstante, la efectividad de estas biotecnologías aún se mantiene en términos de control severo, ya que solo entre el 3% y el 15% de los casos requirieron aplicaciones de insecticidas de refuerzo.
En el caso de la soja, la tecnología Intacta sigue liderando con un 78% de adopción, aunque se registró un crecimiento significativo de la biotecnología Conkesta, que pasó de un 0,6% a un 8,3% en el último año.
El mapa de las plagas y enfermedades
El informe detalla que la Rama negra y el Yuyo colorado fueron las malezas que definieron las aplicaciones en los barbechos y en la postemergencia de cultivos estivales, junto al Sorgo de Alepo. En cuanto a los insectos, la oruga medidora fue la protagonista en trigo, girasol y soja, compartiendo relevancia con las arañuelas en este último cultivo.
Respecto al panorama sanitario, las enfermedades mostraron comportamientos diversos:
• Trigo: La Roya amarilla o estriada derivó en control químico en más del 60% de los casos.
• Soja: La Mancha marrón requirió al menos una aplicación en la mitad de los lotes relevados.
• Maíz: La Roya común estuvo muy presente, aunque casi no motivó controles químicos.
El auge de los biológicos y nuevas estrategias Una tendencia que se consolida es el uso de productos biológicos, que alcanzó al 37,7% de los productores (excluyendo inoculantes), lo que representa un crecimiento del 10% respecto a 2024. Los bioestimulantes se posicionan como los productos más elegidos dentro de esta categoría.
Finalmente, la encuesta destaca que, aunque el control químico sigue siendo la herramienta central, el productor argentino está diversificando su enfoque. Se observa un incremento en el uso de estrategias complementarias como el acortamiento de la distancia entre hileras y la implementación de cultivos de servicios para mitigar la presión de las malezas.
Fuente: Aapresid


