El último informe de la Red Nacional de Monitoreo revela una expansión del vector Dalbulus maidis desde el norte del país, impulsada por el clima y la siembra de maíz tardío, aunque los expertos piden «ocuparse más que preocuparse».
La situación sanitaria del maíz en Argentina ha entrado en una fase de vigilancia activa tras la publicación del 34º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis. Según los datos relevados entre el 1 y el 16 de enero de 2026, se ha observado una expansión de la chicharrita desde el norte del país, un fenómeno consistente con el avance de la temporada estival y el aumento de las siembras de maíz tardío. Los técnicos de la Red han sido claros: se trata de un escenario para «ocuparse», donde la detección oportuna en estas fases iniciales es determinante para preservar la eficacia de las estrategias de manejo.
El panorama en el norte y el litoral
Las regiones del NOA y NEA muestran la actividad más intensa. En el NOA, las localidades sin detecciones cayeron al 35%, mientras que en un 59% de los casos se registraron capturas de entre 1 y 20 adultos por trampa. Por su parte, en el NEA, el vector estuvo ausente solo en el 23% de las localidades, registrándose en un 15% de los casos valores más elevados, de entre 21 y 50 adultos por trampa.
En la región del Litoral, si bien el 43% de las trampas no detectó al vector, se han reportado incrementos en la categoría alta en localidades puntuales de Corrientes y Entre Ríos. Es importante destacar que, aunque estos lotes se encuentran en estadios reproductivos avanzados y ya no son susceptibles a Spiroplasma, la presencia del insecto sigue siendo un factor a monitorear.
Estabilidad en el centro y sur
Hacia el centro del mapa productivo, la presión disminuye pero no desaparece. En la región Centro-Norte, las localidades sin detecciones se redujeron al 58%, con un 29% presentando niveles bajos de captura. El contraste más marcado se da en el Centro-Sur, que se mantiene como la zona más estable y con niveles mínimos: el 92% de las localidades no registró detecciones del vector hasta la fecha.
Finalmente, el informe advierte que la evolución de la dinámica poblacional del vector podría verse incidida por el aumento de la siembra en zonas endémicas. Además de los conteos poblacionales, el reporte ya cuenta con datos sobre la infectividad a Spiroplasma en las regiones del NEA, el Litoral y el Centro-Norte, herramientas clave para que los productores evalúen sus controles.


