En el marco de la 12ª edición del encuentro en Leones, el presidente de Argentrigo, Gonzalo Augusto, destacó la creación de una hoja de ruta con responsables concretos para abordar temas críticos como la eliminación de retenciones, la tecnología en fertilización y el desafío de la autosuficiencia brasileña. La 12ª Mesa Nacional de Trigo, celebrada
En el marco de la 12ª edición del encuentro en Leones, el presidente de Argentrigo, Gonzalo Augusto, destacó la creación de una hoja de ruta con responsables concretos para abordar temas críticos como la eliminación de retenciones, la tecnología en fertilización y el desafío de la autosuficiencia brasileña.
La 12ª Mesa Nacional de Trigo, celebrada recientemente en Leones, no fue un encuentro más de diagnóstico sectorial. En esta ocasión, el objetivo central fue transformar los reclamos recurrentes en una agenda de acciones coordinadas que cuente con responsables institucionales para dar respuestas efectivas a la cadena. Gonzalo Augusto, presidente de Argentrigo, enfatizó que la intención es «pasar a los hechos» y que cada organización asuma un rol activo en la mejora de la competitividad triguera.
Los ejes de una agenda urgente
El documento final fue consensuado en la mesa que aborda una multiplicidad de variables, situando a la eliminación de los derechos de exportación como la prioridad número uno. Según Augusto, esta medida, sumada a una mayor previsibilidad y la ausencia de intervención estatal, es fundamental para que el productor se sienta motivado a invertir en tecnología, maquinaria y riego.
Además de la cuestión impositiva, la agenda incluye puntos clave como:
• Propiedad intelectual y genética: Necesarios para mejorar los niveles de calidad exigidos por los mercados.
• Promoción del uso de fertilizantes: Un factor determinante para alcanzar estándares de calidad adecuados, especialmente tras una campaña donde el clima afectó los resultados y generó descuentos en la comercialización.
• Comunicación estratégica: Un plan coordinado entre Argentrigo, la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) y Coninagro para promocionar el consumo de trigo y sus productos derivados.
El factor Brasil: socio y competidor
La relación con Brasil ocupó un lugar destacado en el debate, dada la presencia de representantes de Abitrigo. «Actualmente, Brasil es el principal comprador del trigo argentino, importando cerca de 6 millones de toneladas anuales para cubrir su demanda interna de 13 millones. Sin embargo, la industria brasileña ha manifestado reclamos sobre la calidad de la última cosecha argentina, habiendo tenido que recurrir en ocasiones a mercados como Rusia o Estados Unidos para compensar estas deficiencias», explicó Gonzalo Agusto a MundoAgro.
Según el presidente de Argentrigo, «el desafío para la Argentina es doble. Por un lado, debe mejorar el manejo de suelos y la fertilización para garantizar un producto de excelencia. Por otro lado, debe observar de cerca la ambición de Brasil de alcanzar las 20 millones de toneladas producidas para lograr su autosuficiencia, un objetivo que, aunque condicionado por el clima, representa un reto comercial a largo plazo para los exportadores locales».
Compromisos institucionales
Para asegurar que estos objetivos no queden en meras intenciones, se han asignado responsabilidades específicas. Argentrigo liderará las capacitaciones técnicas sobre calidad junto al INTA y las cámaras arbitrales. Paralelamente, se trabajará en la apertura de nuevos mercados externos para diversificar los destinos del grano nacional.
En conclusión, la Mesa Nacional de Trigo busca que el sector deje de venir «una vez al año a hacer algún tipo de reclamo» para pasar a una dinámica de trabajo permanente que devuelva la rentabilidad y el liderazgo al trigo argentino.








