El último informe de la Red Nacional de Monitoreo advierte sobre un aumento generalizado de las poblaciones de Dalbulus maidis promediando el verano. Expertos insisten en la importancia del monitoreo frecuente en zonas endémicas y donde coexisten maíces tempranos y tardíos para prevenir el impacto de enfermedades. Promediando la temporada estival, la presencia de la
El último informe de la Red Nacional de Monitoreo advierte sobre un aumento generalizado de las poblaciones de Dalbulus maidis promediando el verano. Expertos insisten en la importancia del monitoreo frecuente en zonas endémicas y donde coexisten maíces tempranos y tardíos para prevenir el impacto de enfermedades.
Promediando la temporada estival, la presencia de la chicharrita del maíz ha mostrado un incremento previsible en casi todas las regiones agroecológicas de Argentina. Según los datos relevados por el 36º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, con capturas registradas entre el 1 y el 16 de febrero de 2026, si bien los niveles de infectividad detectados para Spiroplasma (CSS) siguen siendo bajos, han comenzado a aparecer focos con altas densidades poblacionales en puntos neurálgicos del territorio.
Situación en las zonas endémicas: NOA y NEA
En la región del NOA, las poblaciones del vector continuaron en ascenso. De acuerdo a las fuentes, solo en el 7% de las localidades no se detectó presencia del insecto, mientras que en puntos como El Abra y Los Altos, en la provincia de Catamarca, las capturas crecieron significativamente. En esta zona, un 34% de los lotes de maíz ya se encuentra en estadios vegetativos avanzados.
Por su parte, en el NEA, el 89% de las muestras arrojó presencia de la chicharrita. Las mayores densidades se concentraron en Colonia La María y Calchaquí (Santa Fe), y en Roversi (Santiago del Estero). Un dato clave para la región es que el 79% del maíz se encuentra aún en estadios iniciales, lo que aumenta la vulnerabilidad del cultivo ante el vector.
Panorama en el Litoral y el Centro-Norte
El Litoral también registró un crecimiento en las capturas, alcanzando al 89% de las localidades monitoreadas. No obstante, los expertos señalan que las categorías de mayor densidad (más de 100 insectos por trampa) se mantuvieron estables y localizadas en Villa Hernandarias y Concepción del Uruguay, en Entre Ríos.
En la región Centro-Norte, las detecciones llegaron al 88% de las localidades, con picos de densidad en Sebastián Elcano (Córdoba) y Ceres (Santa Fe). En esta zona, el cultivo presenta un desarrollo dispar, con un 45% en estadios vegetativos avanzados y un 30% ya en etapa reproductiva.
La excepción del Centro-Sur y recomendaciones clave
La única región que se mantuvo estable frente al avance del insecto fue el Centro-Sur. Allí, el 86% de las trampas no presentó detecciones. Sin embargo, se encendieron algunas alarmas preventivas tras la aparición, por primera vez en la campaña, de niveles de presencia intermedia en las localidades de Zavalla (Santa Fe) y Marcos Juárez (Córdoba).
Ante este escenario de dispersión del vector, los especialistas de la Red subrayan que el monitoreo frecuente —tanto mediante el uso de trampas como por inspección directa sobre el cultivo— es indispensable. Recalcan, además, la importancia de remitir muestras de insectos a la red entomológica para un seguimiento preciso de la situación sanitaria, especialmente en áreas donde conviven diferentes fechas de siembra de maíz, dado que el riesgo de colonización temprana e impacto de enfermedades es mayor en estos contextos.
Fuente: Maizar. red de Monitoreo de Dalbulus Maidis.












