Pese al aumento estacional de las poblaciones de Dalbulus maidis, el último informe de la Red Nacional de Monitoreo destaca que la mayoría de los cultivos ya no son susceptibles y la presencia del patógeno es mínima. El sector maicero recibe con optimismo los datos del 37º informe de la Red Nacional de Monitoreo de
Pese al aumento estacional de las poblaciones de Dalbulus maidis, el último informe de la Red Nacional de Monitoreo destaca que la mayoría de los cultivos ya no son susceptibles y la presencia del patógeno es mínima.
El sector maicero recibe con optimismo los datos del 37º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis. Según los relevamientos realizados entre el 17 de febrero y el 1 de marzo de 2026, la mayor parte de la producción nacional se encuentra fuera de peligro frente al Spiroplasma, ya que los cultivos han superado el período de mayor susceptibilidad.
A pesar de que se ha registrado un aumento esperable en las poblaciones del insecto vector al ingresar al tercer mes del año, las pruebas de infectividad realizadas en las regiones del NEA, el Litoral y el Centro Norte arrojaron resultados tranquilizadores: con una sola excepción, la capacidad de daño por CSS (Spiroplasma) es actualmente muy baja.
Situación en las regiones endémicas
En el NOA, las poblaciones han mostrado un incremento, detectándose más de 50 adultos en el 43% de las trampas, con picos en Termas de Río Hondo (Santiago del Estero) y Los Altos (Catamarca). Sin embargo, el riesgo es limitado dado que el 71% del maíz se encuentra en estadios fenológicos avanzados. Una situación similar ocurre en el NEA, donde la mitad de las trampas registró más de 50 adultos, especialmente en Roversi y Los Juríes, pero con un 69% de los cultivos ya avanzados en su desarrollo.
Panorama en el Litoral y la zona central
En la región del Litoral, el 71% de los lotes presentó capturas del vector, concentrándose los niveles más altos en Entre Ríos y en maíces tardíos. No obstante, el 62% de la superficie ya está en fase reproductiva, lo que reduce drásticamente el impacto potencial de la plaga.
Por su parte, en el Centro-Norte del país, el vector alcanzó el 90% de las localidades monitoreadas, con picos en Sebastián Elcano (Córdoba) y San Jerónimo Norte (Santa Fe), aunque predominan niveles bajos de captura. En contraste, la región Centro-Sur mantiene un escenario de mayor calma, con la ausencia del insecto en el 80% de los puntos relevados.
La importancia de no bajar la guardia
A pesar de la tranquilidad que brindan estos datos para la cosecha actual, los expertos de la Red Nacional enfatizan que el monitoreo debe continuar. La clave actual no es solo proteger el cultivo presente, sino construir conocimiento estratégico sobre la abundancia e infectividad regional para estar mejor preparados frente a las próximas campañas agrícolas.










