La actual campaña agrícola argentina está arrojando cifras históricas para el sector cerealero. Según los últimos relevamientos, se estima que el país alcanzará una producción récord de maíz de 67 millones de toneladas (Mt), lo que representa un crecimiento del 34% respecto al ciclo anterior y supera en un 28% la máxima marca previa de 52,5 Mt.
El incremento del área sembrada detectado por satélites y la recuperación de las lluvias impulsan las estimaciones para el ciclo 2025/26. Por su parte, la soja logra sostener una producción de 48 millones de toneladas gracias a los buenos rendimientos, a pesar de una reducción en la superficie cubierta.
La actual campaña agrícola argentina está arrojando cifras históricas para el sector cerealero. Según los últimos relevamientos, se estima que el país alcanzará una producción récord de maíz de 67 millones de toneladas (Mt), lo que representa un crecimiento del 34% respecto al ciclo anterior y supera en un 28% la máxima marca previa de 52,5 Mt.
El impacto del monitoreo satelital
Este ajuste al alza se debe, en gran medida, a la utilización de imágenes satelitales en la región central del país, las cuales revelaron que se sembró mucho más maíz de lo previsto inicialmente. El trabajo de clasificación permitió sumar 420.000 hectáreas adicionales a la base del cereal, situando el área total para el ciclo 2025/26 en 10,2 millones de hectáreas.
De este total, se estima que 8,5 millones de hectáreas se destinarán a grano comercial. El incremento productivo no solo responde a la mayor superficie, sino también a la mejora de los rindes del maíz temprano y a la evolución favorable de los maíces tardíos tras las precipitaciones recientes.
Clima y sanidad: factores determinantes
El factor climático ha jugado un papel crucial. Tras un inicio de año con sequía en algunas zonas, marzo marcó un cambio radical con acumulados de lluvia significativos. Durante la primera semana de abril, las precipitaciones en la región núcleo promediaron los 96 mm, cuadruplicando la media histórica para dicho periodo.
A diferencia de la campaña 2023/24, donde la sequía y la plaga de la «chicharrita» (transmisora del virus del spiroplasma) diezmaron los cultivos, este año se destaca por la falta de daños de consideración por esta enfermedad. Los especialistas atribuyen este logro al monitoreo constante, la inversión en materiales resistentes y el cuidado intensivo de los cultivos en sus fases iniciales.
Situación regional y panorama de la soja
En términos geográficos, Santa Fe se mantiene a la cabeza en rendimientos maiceros, seguida por ajustes positivos en Córdoba y Buenos Aires. Hasta el momento, se ha cosechado un 23% del área total de maíz en el país.
En cuanto a la soja, el panorama es de estabilidad productiva pese a una menor superficie de siembra. El trabajo satelital restó 200.000 hectáreas a la estimación previa, dejando el área cubierta en 16,2 millones de hectáreas. No obstante, los buenos rendimientos promedio (estimados en 30,27 qq/ha) permiten mantener la proyección de cosecha en 48 Mt, apenas un 2,9% por debajo de los 49,5 Mt del año pasado.
La cosecha de la oleaginosa es aún incipiente, pero los indicios en sojas de primera y la recuperación en las de segunda generan expectativas positivas para el cierre de la campaña.
Fuente: GEA. Guía Estratégica para el Agro. BCR











