Córdoba: comienza la cosecha de girasol con proyecciones récord pese al avance del estrés hídrico

Un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba estimó una producción con 300% por encima del promedio histórico, el sector celebra los números del girasol mientras monitorea con preocupación el impacto de las altas temperaturas y la falta de lluvias en los maíces y cultivos tempranos del sur provincial.

Tras finalizar las labores de siembra estival en la provincia de Córdoba, la campaña agrícola avanza con una marcada dualidad,. Mientras el girasol arroja números alentadores, el resto de los cultivos de verano —como el maíz, la soja y el maní— enfrenta un escenario de creciente heterogeneidad debido a la intensificación del calor y la escasez de precipitaciones registradas desde fines de diciembre,.

El girasol lidera el crecimiento

La cosecha de girasol ya está en marcha, mostrando un avance elevado para la época gracias a un mayor porcentaje de siembra temprana. Los primeros datos son contundentes: se espera una producción superior en más de un 300% respecto al promedio histórico provincial. Este salto productivo está impulsado principalmente por el notable incremento de la superficie sembrada en la presente campaña,.

Aunque los rendimientos actuales se ubican por encima de la media histórica, los técnicos advierten que son inferiores a los obtenidos en el ciclo pasado. Además, en los departamentos del sur se han reportado casos de estrés térmico e hídrico que podrían reducir los rindes finales y afectar el contenido de aceite en el grano a medida que progrese la trilla.

Maíz y soja: bajo la presión del clima

El panorama para los granos gruesos es más complejo, condicionado por un contexto climático dispar. Mientras que en el norte las lluvias superaron los promedios, en el sur provincial la falta de agua y los eventos de granizo ocurridos en noviembre y diciembre han comenzado a pasar factura,.

Los maíces tempranos del sur son los más castigados, ya que las condiciones climáticas adversas coincidieron con su período crítico, lo que anticipa una reducción en los rendimientos. En contraste, los maíces tardíos presentan un mejor estado general debido a su menor demanda hídrica actual.

Por su parte, la soja temprana y el maní ya transitan su etapa de floración y se aproximan a su período crítico. Si bien presentan síntomas de estrés, los especialistas señalan que esto no se traducirá necesariamente en pérdidas significativas de rinde, siempre y cuando las condiciones ambientales mejoren en el corto plazo.

Monitoreo sanitario y plagas

En el plano sanitario, el informe destaca la importancia de reforzar los monitoreos. Se ha detectado presencia de isoca cogollera en maíz y sorgo, así como Megacelis y bolillera en soja, con incidencias que varían de baja a media.

En el caso del maní, han aparecido los primeros focos de arañuela roja, una plaga que se ve favorecida por la baja humedad ambiental. Para el girasol, la principal amenaza detectada ha sido la isoca medidora, sumada a casos de roya blanca como la enfermedad más frecuente.

La campaña estival cordobesa entra así en una etapa de definiciones, donde la evolución de las lluvias será determinante para consolidar los buenos números del girasol y mitigar el impacto del clima en los cultivos que aún deben definir su rendimiento.

Fuente: Bolsa de Cereales de Córdoba