Córdoba lidera el recupero de envases de fitosanitarios con un crecimiento del 40%

A través del sistema CampoLimpio y una fuerte articulación público-privada, la provincia alcanzó la cifra récord de 1.251.000 kilos recuperados en 2025. Los residuos se transforman en insumos clave para la infraestructura eléctrica mediante la economía circular.

En el marco de un sistema integral de gestión que involucra a toda la cadena de valor y al Estado provincial, Córdoba registró un incremento superior al 40% en el recupero de envases vacíos de fitosanitarios. Durante el año 2025, el programa impulsado por la organización CampoLimpio logró recolectar 1.251.000 kilos de plástico, superando ampliamente los 876.000 kilos alcanzados en 2024.

Este avance se sustenta en el cumplimiento de la Ley Nacional 27.279, la cual establece presupuestos mínimos de protección ambiental para la gestión de estos recipientes y determina la responsabilidad extendida de todos los actores involucrados, desde empresas registrantes hasta productores. El éxito de la iniciativa reside en la sinergia entre el Ministerio de Ambiente y Economía Circular, el Ministerio de Bioagroindustria y las entidades del agro.

Infraestructura y logística en el territorio

Para facilitar la entrega de los envases, la provincia cuenta con un despliegue de 16 Centros de Almacenamiento Transitorio (CAT) estratégicamente ubicados en localidades como Adelia María, Córdoba Capital, Río Cuarto y San Francisco, entre otras. Además, se realizan jornadas itinerantes de recepción y capacitaciones constantes para concientizar sobre el manejo seguro de los residuos.

Un requisito fundamental para que los envases ingresen al circuito de reciclaje es que los productores realicen correctamente el Triple Lavado o Lavado a Presión. Estas técnicas permiten eliminar restos de producto, dejando el plástico en condiciones óptimas para ser procesado por operadores habilitados como Estin, Nueva Papeleno y Starplastic.

Innovación: de residuo a «biolosetas»

Bajo los principios de la economía circular, el material recuperado no solo se gestiona, sino que se revaloriza. El plástico se transforma en materia prima para diversos elementos permitidos, tales como tubos para cloacas, bolsas para residuos patogénicos y tritubos para fibra óptica.

Uno de los hitos más recientes es el programa de Biolosetas, un sistema sostenible para proteger cables eléctricos subterráneos. Estos elementos, fabricados a partir de envases reciclados, presentan ventajas significativas: pesan apenas 4 kilos frente a los 60 kilos de las losetas de concreto tradicionales y ofrecen una mayor resistencia, mejorando la seguridad de la infraestructura eléctrica de Córdoba.