El sector agropecuario de la provincia de Córdoba ha manifestado formalmente su rechazo a la continuidad de las tasas municipales por el visado de traslados de hacienda. A través de su titular, Vanesa Padullés, Coninagro Córdoba calificó a este tributo como una carga burocrática innecesaria que afecta directamente la competitividad del productor ganadero.
Vanesa Padullés, presidenta de Coninagro Córdoba, instó a los municipios a eliminar este cobro que considera obsoleto frente al avance tecnológico. La entidad solicita la derogación del artículo 11 de la Ley Provincial 5542 para reducir costos y burocracia en el sector.
El sector agropecuario de la provincia de Córdoba ha manifestado formalmente su rechazo a la continuidad de las tasas municipales por el visado de traslados de hacienda. A través de su titular, Vanesa Padullés, Coninagro Córdoba calificó a este tributo como una carga burocrática innecesaria que afecta directamente la competitividad del productor ganadero.
Una lógica del pasado en la era digital
El principal argumento de la entidad es que estas tasas responden a una realidad logística que ya no existe. Según recordó Padullés, el cobro se originó en la época en que los animales eran trasladados a pie por las localidades para llegar al ferrocarril, requiriendo control municipal para evitar el abigeato y asegurar el recorrido.
Sin embargo, en el contexto actual, el control es ejercido por sistemas nacionales mediante la identificación electrónica y el Documento de Tránsito Electrónico (DT-e). Al existir estos instrumentos, el sector denuncia que los municipios perciben un ingreso sin ofrecer ningún servicio a cambio. «El concepto de ‘tasa’ exige una contraprestación que no existe», sentenció la dirigente.
El pedido legal y los antecedentes
Para formalizar este avance, Coninagro expresó su apoyo a la derogación o modificación del artículo 11 de la Ley Provincial Nº 5542, norma que hoy faculta a las comunas cordobesas a cobrar dicho tributo. El objetivo es unificar el marco normativo con el sistema de trazabilidad vigente, eliminando la superposición de controles y ganando transparencia.
A pesar del reclamo generalizado, existen municipios que ya han decidido eliminar el cobro por voluntad propia. Localidades como General Cabrera, Bell Ville, Río Cuarto, La Cesira y Colonia Caroya fueron destacadas por la entidad como ejemplos de simplificación de trámites y acompañamiento al sector productivo.
Hacia un interior con menos burocracia
Desde Coninagro apelaron a que el resto de las gestiones locales se sumen a esta iniciativa. Para los productores, no se trata únicamente de un alivio económico, sino de un gesto necesario para remover obstáculos que han perdido su razón de ser en el siglo XXI. «El crecimiento del interior requiere reglas claras y menos burocracia», concluyó el comunicado oficial de la entidad.










