El mercado de fertilizantes cerró el año 2025 con cifras alentadoras, consolidando una tendencia positiva que permite al sector recuperar volumen tras los ajustes de años anteriores. Según estimaciones de FERTILIZAR Asociación Civil, el consumo alcanzó las 5,1 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 3% respecto al año calendario anterior.
Con un crecimiento del 3%, el sector consolida su recuperación impulsado por el maíz y el clima favorable, aunque los expertos advierten sobre la caída en la calidad del trigo y el desgaste de los suelos.
El mercado de fertilizantes cerró el año 2025 con cifras alentadoras, consolidando una tendencia positiva que permite al sector recuperar volumen tras los ajustes de años anteriores. Según estimaciones de FERTILIZAR Asociación Civil, el consumo alcanzó las 5,1 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 3% respecto al año calendario anterior.
La expansión del mercado estuvo cimentada en la recuperación del área maicera y un contexto climático favorable hacia el cierre del año. Si bien el primer bimestre de 2025 fue débil debido a una menor superficie de maíz tardío de la campaña previa, la recarga de humedad en los perfiles del suelo fue un factor determinante para incentivar la inversión tecnológica en gramíneas, especialmente en trigo y maíz.
Récord productivo vs. calidad nutricional
El informe de la entidad destaca un fenómeno ambivalente en el cultivo de trigo: aunque el consumo de fertilizantes creció asociado a una mayor superficie sembrada, se registró un deterioro en las dosis aplicadas por hectárea. Esta falta de acompañamiento sólido en la nutrición del cultivo provocó que, pese a una producción récord de trigo, la caída en la calidad de los granos fuera evidente.
«En un contexto generalizado de suelos perdiendo fertilidad, debemos estar atentos a la nutrición para no resignar cantidad ni calidad de grano producido», advirtió María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de FERTILIZAR AC.
Por otro lado, el segmento de pasturas mostró un dinamismo notable entre marzo y abril, con aumentos interanuales del 11% en fertilizantes nitrogenados y un contundente 52% en fosfatados. Hacia el final del año, la mejora en las relaciones de precios y las lluvias favorecieron la inversión en las siembras de primavera-verano.
Desafíos para la campaña 2026/27
A pesar del optimismo por el crecimiento del sector, los especialistas ponen el foco en la salud del recurso suelo. Tras años de balances de nutrientes negativos, las reservas naturales de la tierra presentan mermas significativas.
Desde FERTILIZAR AC subrayan que, de cara a la nueva campaña 2026/27, es vital profundizar los diagnósticos y ser precisos con las dosis aplicadas. Según la entidad, esta es la única vía para asegurar la eficiencia productiva y no comprometer la sostenibilidad de los rendimientos futuros en un escenario donde el suelo ya no puede compensar la falta de fertilización externa.













