Con la mira puesta en el liderazgo global, una comitiva de especialistas mexicanos visitó el país para estudiar el sistema productivo nacional. La clave del éxito radica en la nutrición de precisión, la articulación académico-privada y los altos estándares de seguridad alimentaria que posicionan a Argentina como el mayor exportador mundial. El cultivo de maní
Con la mira puesta en el liderazgo global, una comitiva de especialistas mexicanos visitó el país para estudiar el sistema productivo nacional. La clave del éxito radica en la nutrición de precisión, la articulación académico-privada y los altos estándares de seguridad alimentaria que posicionan a Argentina como el mayor exportador mundial.
El cultivo de maní en la República Argentina se ha consolidado como un emblema de eficiencia agroindustrial y rentabilidad, logrando trascender fronteras. Durante la última edición del Circuito Nacional de Maní, se ratificó el posicionamiento del país como el primer exportador mundial de este alimento, un liderazgo que atrae la atención de los mercados más competitivos. Muestra de ello fue el reciente desembarco de una delegación conformada por 14 profesionales y clientes provenientes de México, quienes arribaron con el objetivo de conocer desde adentro la tecnología y el manejo estratégico del modelo argentino.
Transferencia de conocimiento y vanguardia
Este intercambio técnico fue impulsado por la firma COMPO EXPERT, cuyo Gerente de Marketing y Desarrollo, Mauricio Castillo, destacó el creciente interés internacional por la eficiencia del sistema productivo nacional. La inmersión de los visitantes incluyó capacitaciones de alto nivel académico en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), bajo la dirección de la Dra. María Alejandra Pérez, y recorridos por instituciones de referencia como los laboratorios JLA y el semillero Variedades del Carmen.
La articulación entre el sector público y privado es un pilar fundamental en este esquema. Según Castillo, la empresa no solo actúa como un proveedor nacional, sino como una multinacional que brinda herramientas tecnológicas para que los productores alcancen la máxima eficiencia.
El salto hacia el «grano confitería»
El verdadero núcleo del éxito argentino reside en un cambio de paradigma: la innovación en nutrición de precisión. Investigaciones desarrolladas junto a la Universidad Nacional de Río Cuarto en 15 localidades diferentes han demostrado que la fertilización estratégica es la «llave maestra» para la rentabilidad.
El uso de fertilizantes microgranulados como arrancadores ha transformado la economía de los lotes al mejorar tres niveles críticos:
- Incremento del rendimiento bruto en caja.
- Elevación del rendimiento en grano.
- Optimización de la granometría, factor vital para alcanzar el estándar de «grano confitería», que es el de mayor valor comercial en los mercados internacionales.
Desafíos nutricionales en el corazón productivo
A pesar del éxito, el sector enfrenta el reto de frenar las deficiencias nutricionales en los suelos de la zona central del país. Se ha detectado una preocupante falta de micronutrientes vitales como el Zinc, el Boro y el Magnesio, siendo estos dos últimos críticos para no limitar los techos de producción y la calidad final.
Para combatir esta amenaza silenciosa, se promueve el uso de soluciones nutricionales en formatos foliares, granulados y solubles, respaldadas por más de una década de experiencia en el sector. La consigna para mantener el liderazgo global es clara: en el agro moderno, la excelencia se defiende con una precisión milimétrica en el manejo del cultivo.











