El especialista estadounidense Albert De Vries presentará en las Jornadas Lecheras Nacionales un cambio de paradigma: dejar atrás la intuición en el descarte de vacas para priorizar indicadores económicos y convertir los excedentes en un negocio de carne de alto valor. En el marco de las próximas Jornadas Lecheras Nacionales de TodoLáctea, el sector agropecuario
El especialista estadounidense Albert De Vries presentará en las Jornadas Lecheras Nacionales un cambio de paradigma: dejar atrás la intuición en el descarte de vacas para priorizar indicadores económicos y convertir los excedentes en un negocio de carne de alto valor.
En el marco de las próximas Jornadas Lecheras Nacionales de TodoLáctea, el sector agropecuario se prepara para debatir un cambio profundo en la gestión de los establecimientos lácteos. El enfoque tradicional, donde el descarte de animales suele ser una decisión basada en la experiencia cotidiana, está dando paso a un modelo de gestión económica estratégica. Según el experto Albert De Vries, de la Universidad de Florida, la clave reside en transformar procesos operativos en herramientas que maximicen el valor del rodeo,.
El fin de la intuición: el Mérito Neto como guía
Para De Vries, el progreso genético de un tambo no puede depender de percepciones subjetivas, sino de indicadores concretos como el Mérito Neto (Net Merit). Este índice permite identificar con precisión qué vacas deben generar los reemplazos de la próxima generación y cuáles no.
La estrategia sugerida consiste en concentrar la mejor genética —mediante el uso de semen sexado— en las vaquillonas y vacas de primera lactancia, que son las de mayor potencial. Al enfocar la reproducción en los mejores animales, se garantiza que las futuras generaciones sean superiores, impactando directamente en la rentabilidad futura por cada animal.
«Beef on Dairy»: de subproducto a ingreso estratégico
Uno de los puntos más innovadores de la propuesta es la incorporación del modelo Beef on Dairy. Este sistema propone utilizar semen de razas de carne en aquellas vacas de menor mérito genético, donde no resulta eficiente producir reemplazos lecheros.
La ventaja competitiva de este modelo radica en la brecha de precio: un ternero cruzado con genética carnicera tiene un valor de mercado significativamente mayor que un ternero macho lechero convencional. De esta manera, lo que antes se consideraba un subproducto de bajo valor se transforma en una fuente adicional de ingresos para el productor.
Eficiencia reproductiva y control de inventario
El especialista también advierte sobre la importancia de considerar la fertilidad y el costo de oportunidad. En vacas con baja probabilidad de concebir, el uso de semen de carne puede ser la opción más eficiente debido a su mayor tasa de concepción en comparación con el semen sexado.
Asimismo, De Vries hace hincapié en un problema frecuente: el exceso de vaquillonas. Mantener más reemplazos de los necesarios inmoviliza recursos y afecta negativamente el flujo de caja. Por ello, recomienda calcular con precisión las preñeces necesarias, contemplando factores como abortos y mortandad neonatal, para evitar criar animales que no generan ingresos inmediatos,.
Un cambio de lógica productiva
Este nuevo enfoque marca un punto de inflexión donde el desafío del productor ya no es solamente producir leche, sino gestionar información. La integración de la genética, la reproducción y la economía se vuelve una condición necesaria para mejorar la eficiencia tranqueras adentro.
Los conceptos de De Vries, junto con otros temas como el impacto de la consanguinidad y el ajuste de sistemas en tiempo real, serán los ejes centrales de su disertación el martes 12 de mayo en el auditorio principal del evento,.










