Impulso al sector de legumbres: buscan superar un retraso de variedades de unos 20 años

En una reunión clave entre autoridades nacionales y cámaras del sector, se acordó un plan de regularización y fiscalización para incentivar la inversión genética y mejorar la competitividad de la producción argentina en los mercados externos.

El pasado jueves 14 de enero, se llevó a cabo un encuentro fundamental para el futuro de la industria agrícola nacional. Representantes de la Cámara de Legumbres de la República Argentina (CLERA), la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) y autoridades del INASE junto a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, se reunieron para abordar los desafíos del sector de legumbres. El eje central de la jornada fue establecer un camino hacia el recambio varietal progresivo, siempre bajo el marco normativo de la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas Nº 20247/73.

La urgencia de estas medidas radica en una problemática estructural: la cadena semillera de legumbres atraviesa actualmente un retraso varietal de dos décadas, producto de la falta de inversión sostenida en el tiempo. Ante este panorama, el INASE se comprometió a acompañar a la industria mediante un proceso de regularización que potencie la oferta genética. Este plan incluye garantizar la rápida inscripción de nuevos cultivares, una medida esencial para incrementar el rendimiento nacional y dotar a los cultivos de mejores herramientas para afrontar factores de estrés biótico y abiótico.

Uno de los pilares de esta estrategia es la protección de la propiedad intelectual de los obtentores. Para ello, se fortalecerán los procesos de fiscalización y control de comercio, buscando generar un entorno de seguridad jurídica que atraiga nuevas inversiones al país.

Finalmente, las autoridades y cámaras destacaron que el uso de semilla fiscalizada —específicamente en cultivos como la arveja y el garbanzo— es el único camino para asegurar el éxito de la cosecha. Gracias a estrictos controles de calidad, sanidad y legalidad, el productor podrá obtener un producto final de mayor calidad, lo que resultará en una participación más competitiva y sólida de Argentina en los exigentes mercados internacionales.