El primer tramo de la cosecha de maíz de primera en la región núcleo arroja resultados que, en términos generales, se consideran satisfactorios al alcanzar un promedio de 100 qq/ha, superando levemente la media histórica regional de 97 qq/ha. Sin embargo, esta cifra global esconde una profunda brecha productiva y una preocupación creciente entre los productores por la inestabilidad climática.
El inicio de la campaña 2025/26 muestra una marcada disparidad productiva entre el este y el oeste, mientras que la amenaza de tormentas violentas y vientos intensos acelera los trabajos en el campo para resguardar la producción.
El primer tramo de la cosecha de maíz de primera en la región núcleo arroja resultados que, en términos generales, se consideran satisfactorios al alcanzar un promedio de 100 qq/ha, superando levemente la media histórica regional de 97 qq/ha. Sin embargo, esta cifra global esconde una profunda brecha productiva y una preocupación creciente entre los productores por la inestabilidad climática.
Una región partida en dos
La distribución de los rindes refleja dos realidades contrastantes. Mientras que en el oeste de la región los rindes superan con comodidad los 105 qq/ha, beneficiados por un mejor régimen de lluvias, la franja este muestra el impacto de la escasez hídrica. En zonas aledañas a Rosario y hacia el sur, específicamente en el departamento Constitución, los registros caen a valores de entre 70 y 80 qq/ha.
Incluso dentro de áreas con buenos promedios, la variabilidad es extrema. En Marcos Juárez, por ejemplo, se han reportado brechas de hasta 95 quintales entre los techos y pisos de producción, con lotes que van desde los 70 hasta los 165 qq/ha. Por otro lado, en el norte bonaerense, específicamente en la zona de Colón, el optimismo es mayor: se reportan lotes con picos excepcionales de hasta 210 qq/ha en planteos con alto nivel de manejo.

La carrera contra el clima
El avance del 10% en la trilla no solo responde a la madurez del cultivo, sino también a una estrategia defensiva de los productores ante el pronóstico de tormentas violentas. Tras episodios recientes de vientos intensos y ráfagas que causaron daños materiales, y el recuerdo cercano de una tormenta de granizo que barrió unas 30.000 hectáreas entre Armstrong e Inriville, el temor a nuevos siniestros ha disparado la actividad.
Se están registrando jornadas de trabajo extendidas para anticiparse a los nuevos frentes de tormenta anunciados. Esta urgencia se fundamenta también en los márgenes económicos: al 24 de febrero, el rinde de indiferencia para el maíz temprano en campos alquilados se calculó en 98 qq/ha, lo que deja a muchos productores del sector este en una situación de vulnerabilidad financiera al no alcanzar ese piso.
Avances por zona
- Centro-sur de Santa Fe: El progreso es del 13%, con rindes promedio de 100 qq/ha.
- Sur de Santa Fe: En Bigand la cosecha ya llega al 35% con 90 qq/ha, mientras que en Venado Tuerto se ven picos de hasta 130 qq/ha.
- Sudeste de Córdoba: Con un avance del 5%, el promedio en Marcos Juárez se sitúa en los 120 qq/ha.
- Norte de Buenos Aires: En Colón, los técnicos destacan que los primeros lotes cerrados promedian entre 125 y 145 qq/ha.
Fuente: GEA. BCR








