El sector de la ganadería bovina en Argentina ha iniciado el año con un desempeño sólido, consolidando un escenario de rentabilidad que no se registraba en décadas. Según el último informe trimestral de Resultados Económicos Ganaderos de la Dirección Nacional de Coordinación Ganadera de la SAGyP, los indicadores objetivos confirman una tendencia alcista marcada por precios récord y márgenes operativos que superan ampliamente los promedios históricos.
Un informe de la SAGyP revela que los precios de la hacienda y la rentabilidad de la cría y el ciclo completo atraviesan un escenario excepcional, aunque la industria frigorífica y el consumo interno comienzan a mostrar señales de tensión.
El sector de la ganadería bovina en Argentina ha iniciado el año con un desempeño sólido, consolidando un escenario de rentabilidad que no se registraba en décadas. Según el último informe trimestral de Resultados Económicos Ganaderos de la Dirección Nacional de Coordinación Ganadera de la SAGyP, los indicadores objetivos confirman una tendencia alcista marcada por precios récord y márgenes operativos que superan ampliamente los promedios históricos.
Precios en la cima de la serie histórica
Durante el primer trimestre del año, los valores de la hacienda en pie mantuvieron un ritmo de crecimiento constante, con incrementos del 11% en terneros de invernada y cercanos al 10% en categorías destinadas a faena. En términos reales, tanto el novillito como el ternero de invernada se ubican hoy en sus valores máximos históricos.
Para dimensionar la magnitud del fenómeno, el precio promedio del novillito en el Mercado Agroganadero (MAG) se posiciona un 60% por encima del promedio de los últimos 15 años. Por su parte, el ternero de invernada alcanzó en marzo una referencia de $6.809 por kilo, lo que representa un aumento real del 75% respecto al promedio registrado entre 2011 y 2025.
Rentabilidad récord para los productores
Este esquema de precios ha empujado los márgenes de las actividades primarias a niveles inéditos. En la Cuenca del Salado, un modelo de cría tradicional alcanza actualmente un margen bruto de $374.000 por hectárea, el valor más alto desde que se inició la serie estadística en 2011. Esto supone una mejora del 59% respecto al año anterior y un 62% por encima del promedio de la última década.
Situación similar se observa en los sistemas de ciclo completo en la zona centro-sur de Córdoba, donde el margen bruto supera los 406.000porhectaˊrea∗∗,un77.Inclusoenlainvernadadealtaproduccioˊn,apesardelosaltoscostosdereposicioˊn,losmaˊrgenesrondanlos∗∗833.000 por hectárea, impulsados por una relación de intercambio con el maíz sumamente favorable: hoy, por cada kilo de carne vendido, se pueden adquirir unos 20 kilos de maíz, casi el doble del promedio histórico.
Sombras en el horizonte: industria y consumo
Sin embargo, el éxito de la producción primaria tiene su contrapartida en el resto de la cadena. El fuerte encarecimiento de la hacienda está generando un deterioro en los márgenes operativos de la industria frigorífica, que enfrenta costos de abastecimiento cada vez más altos.
A esto se suma la dificultad del mercado interno para convalidar estos nuevos niveles de precios. El informe advierte sobre signos de saturación en la demanda interna, lo que sumado a la volatilidad de los precios internacionales de los granos y la incertidumbre sobre los costos energéticos, podría forzar ajustes inesperados en los sistemas más intensivos y menos eficientes.
En este panorama de contrastes, las actividades de cría y ciclo completo surgen como los modelos de mayor estabilidad y menor riesgo relativo, atrayendo tanto a productores tradicionales como a nuevos inversores que buscan capitalizar este momento histórico del negocio ganadero.
Fuente: Rosgan










