En una nueva muestra de compromiso social, la Facultad de Ciencias Agropecuarias (FCA) de la UNC realizó la decimoprimera edición de la Chocleada Solidaria. El evento, que ya es un clásico de la institución, convocó a estudiantes, organizaciones y a la sociedad en general para cosechar a mano una hectárea de maíz. Unas 150 personas, con sentido solidario, participaron de la cosecha manual.
La Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) lleva adelante su tradicional cosecha manual de maíz. Lo recolectado será distribuido por el Banco de Alimentos entre diversos comedores de la ciudad.
En una nueva muestra de compromiso social, la Facultad de Ciencias Agropecuarias (FCA) de la UNC realizó la decimoprimera edición de la Chocleada Solidaria. El evento, que ya es un clásico de la institución, convocó a estudiantes, organizaciones y a la sociedad en general para cosechar a mano una hectárea de maíz. Unas 150 personas, con sentido solidario, participaron de la cosecha manual.
El objetivo primordial de esta actividad es transformar el trabajo colectivo en ayuda directa: todo lo recolectado se entrega al Banco de Alimentos, encargado de distribuirlo en distintos comedores comunitarios de la ciudad de Córdoba. Según explicó el Vicedecano de la facultad, Ariel Rampoldi, esta iniciativa busca «poner en el plato de muchos cordobeses un plato de comida caliente» en contextos de dificultad económica.
Esta edición cobra un significado especial, ya que se realiza en el marco de los 60 años de la Facultad de Ciencias Agropecuarias. La Chocleada forma parte del programa «Especialidad Solidaria», un espacio que engloba diversas acciones de asistencia —como el Vaso de Leche o la ayuda ante catástrofes climáticas— bajo la premisa de que la universidad no solo debe formar profesionales, sino personas íntegras con conciencia social.
Según explicó Rampoldi a MundoAgro, «la producción de este año se vio favorecida por las lluvias, lo que entusiasmó a todos por una cosecha exitosa». Además, la actividad destaca por la articulación público-privada, ya que las semillas de los híbridos de maíz utilizadas en el campo escuela son donadas por empresas como Cargill, permitiendo que el establecimiento sea autosustentable y mantenga su finalidad educativa.
Con una convocatoria estimada de entre 130 y 150 voluntarios, entre los que se encuentran alumnos de escuelas secundarias y la propia comunidad universitaria, la jornada combinó el esfuerzo físico con un ambiente de celebración. La actividad culminó tradicionalmente con un momento compartido entre los presentes, reafirmando el valor de «tender una mano a quien lo necesita» a través de un cultivo que, históricamente, ha sido base de la alimentación en América Latina.
Movilizarse para alimentar a los necesitados
Sebastian Deym, Presidente y fundador de Movilizarse, expresó su alegría por una nueva edición de la Chocleada. Destacó que “la iniciativa arrancó hace 20 años después del 2001. Eran tiempos muy duros. Esta es la chocleada número 11, y para nosotros es una chocleada muy especial, primero porque ya tenemos muchos amigos que hemos hecho en estos años, y segundo porque es la primer chocleada del año. Hacerla junto a Ciencias Agropecuarias de la UNC y donar la cosecha al Banco de Alimentos de Córdoba es un verdadero orgullo para nosotros», concluyó.
Según los organizadores, unas 150 personas que colaboraron en la Chocleada cosecharon entre 37.000 y 40.000 raciones. Números que además de llevar un plato de comida siguen alimentado esta leyenda solidaria.
















