Tras un invierno lluvioso, especialistas del INTA aconsejan planificar el uso de excedentes de pasturas para estabilizar la producción ganadera y enfrentar con éxito las futuras épocas de escasez. Oro verde en la Cuenca del Salado: claves del INTA para transformar el excedente de pasto en reservas estratégicas Tras un invierno lluvioso, especialistas del INTA
Tras un invierno lluvioso, especialistas del INTA aconsejan planificar el uso de excedentes de pasturas para estabilizar la producción ganadera y enfrentar con éxito las futuras épocas de escasez.
Oro verde en la Cuenca del Salado: claves del INTA para transformar el excedente de pasto en reservas estratégicas
Tras un invierno lluvioso, especialistas del INTA aconsejan planificar el uso de excedentes de pasturas para estabilizar la producción ganadera y enfrentar con éxito las futuras épocas de escasez.

Las abundantes precipitaciones registradas durante el otoño e invierno de 2025 han transformado el panorama productivo en el sur de Buenos Aires. Esta humedad acumulada en el perfil del suelo ha impulsado un rebrote primaveral excepcional, generando una oferta de forraje que supera los promedios habituales. Ante este escenario, especialistas del INTA Cuenca del Salado instan a los productores a no desaprovechar la oportunidad de confeccionar reservas de calidad.
Una ventana de oportunidad climática
En regiones como la Cuenca del Salado, la disponibilidad de alimento depende fuertemente de los pastizales naturales, cuya oferta fluctúa según el clima. Actualmente, las pasturas están concentrando entre el 60 % y el 70 % de su producción anual, lo que representa un excedente que, de no gestionarse, podría perderse.
Según José Otondo, investigador del INTA, la confección de reservas en este contexto permite «capitalizar parte de los beneficios climáticos naturales de este buen año forrajero». Esta estrategia no solo brinda estabilidad para los periodos de déficit, sino que mejora la eficiencia del sistema, permitiendo incluso la venta de excedentes y un mejor control de malezas al cortar la floración de las especies.
Estrategias según la necesidad del rodeo
La elección de la técnica de reserva depende de la infraestructura y los objetivos de cada establecimiento. El INTA destaca tres grandes opciones:
- Pastoreo diferido y heno de pastizales: Es la opción de menor inversión. Utiliza recursos ya existentes y preserva la biodiversidad local. Sin embargo, el heno depende críticamente del clima durante su secado; si no se realiza correctamente, pierde valor nutritivo.
- Cultivos de verano: La siembra de moha, sorgo o maíz permite generar grandes volúmenes de forraje para cubrir los baches estacionales típicos de la zona.
- Ensilaje: Aunque requiere mayor inversión y conocimiento técnico, es la técnica que mejor conserva la calidad nutricional original. Al almacenar el pasto húmedo, reduce la dependencia de días secos para su confección, aunque exige una planificación rigurosa para evitar pérdidas por fermentación una vez abierto el silo.

Resiliencia productiva
En un mercado con relaciones de precios favorables entre la carne y los insumos, transformar el pasto sobrante en reservas se convierte en una estrategia de resiliencia. La combinación inteligente entre el aprovechamiento directo del pastizal y el uso de reservas (heno o silo) ofrece la mayor seguridad productiva frente a la variabilidad climática que caracteriza a la ganadería argentina.











