Revolución en la acuicultura: la boga se posiciona como una alternativa económica y sustentable para el país

Investigadores del INTA y el Conicet confirmaron el éxito del cultivo intensivo de esta especie nativa, logrando rendimientos que pueden alcanzar las 90 toneladas por hectárea al año sin dañar los ecosistemas fluviales.

Un equipo de investigación conformado por especialistas del INTA y el Conicet ha demostrado la viabilidad de producir boga (Megaleporinus obtusidens) mediante sistemas intensivos con recirculación de agua (RAS). Esta iniciativa surge como una respuesta estratégica para el desarrollo acuícola nacional, ofreciendo una carne de alta calidad nutricional y gran aceptación en el mercado, pero obtenida de manera controlada para no afectar a las poblaciones que habitan los ríos del Litoral.

Tecnología eficiente y sustentable

El uso del sistema RAS es uno de los pilares de este avance. Según Pablo Collins, investigador del Conicet, esta tecnología permite mantener condiciones óptimas de calidad de agua y reducir tanto el impacto ambiental como los costos operativos. Al ser un sistema que elimina efluentes y garantiza un aprovechamiento sustentable del recurso hídrico, se adapta con facilidad tanto a pequeños emprendimientos familiares como a grandes proyectos comerciales.

Ariel Belavi, referente de acuicultura del INTA, destacó que la boga ha mostrado una excelente capacidad de adaptación a estos sistemas, logrando rendimientos superiores a los 90.000 kilos por hectárea. Los ensayos técnicos revelaron que, con temperaturas controladas superiores a los 20°C, el crecimiento de los ejemplares es exponencial.

Proyecciones de crecimiento y mercado

Los resultados de las investigaciones son prometedores para el sector productivo:

Ciclo de producción: Se estima que los ejemplares alcanzan un tamaño comercial (de 900 a 1000 gramos) en un periodo de 10 a 12 meses.

Capacidad: Una unidad de producción estándar de 50 metros cúbicos puede generar hasta 450 kilos de pescado por ciclo.

Ventajas biológicas: La boga es una especie omnívora con bajo requerimiento proteico y buena tolerancia térmica, lo que facilita su crianza intensiva.

Un horizonte federal

La implementación de este cultivo tiene un amplio alcance geográfico. Actualmente, se proyecta su desarrollo al aire libre en provincias como Corrientes, Misiones, Formosa, Santiago del Estero, el norte de Santa Fe y el este de Salta. Por otro lado, mediante el uso de cubiertas plásticas sin calefacción, la producción es viable en el norte de Buenos Aires, el centro y sur de Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba y sectores de La Rioja y Catamarca.

Finalmente, este avance tecnológico representa un cambio de paradigma para la región. Mientras que hoy la boga se obtiene principalmente mediante la pesca extractiva, su cultivo permitirá asegurar una oferta estable para el consumo interno y la exportación, disminuyendo la presión sobre los ambientes naturales. El cultivo de boga combina identidad local, rentabilidad y generación de empleo, consolidándose como una pieza clave para el crecimiento del sector acuícola argentino.