La actividad de la cadena agropecuaria argentina continúa mostrando una dinámica de crecimiento sostenido. Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) registró en febrero un incremento mensual desestacionalizado del 0,2%, alcanzando así un nuevo máximo histórico. Con este resultado, el indicador suma cuatro meses consecutivos en niveles récord, consolidando una tendencia positiva que lo sitúa un 15,8% por encima de los valores registrados en febrero de 2025.
El índice IACA-BCR registró una suba del 0,2% en febrero y se ubicó un 15,8% por encima del año anterior. El impulso de las labores agrícolas y los biocombustibles compensó la caída en las exportaciones de soja y maíz.
La actividad de la cadena agropecuaria argentina continúa mostrando una dinámica de crecimiento sostenido. Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) registró en febrero un incremento mensual desestacionalizado del 0,2%, alcanzando así un nuevo máximo histórico. Con este resultado, el indicador suma cuatro meses consecutivos en niveles récord, consolidando una tendencia positiva que lo sitúa un 15,8% por encima de los valores registrados en febrero de 2025.
Los motores del crecimiento
El avance del índice durante el segundo mes del año estuvo apuntalado principalmente por el sector primario. El subíndice IACA-Cultivos mostró una suba del 1,7% mensual, traccionado por el progreso en la cosecha de girasol y el inicio de la recolección de maíz temprano. En términos interanuales, la producción primaria destacó con un salto cercano al 25%, beneficiada por una cosecha fina histórica y una elevada producción de girasol.
Otro sector con desempeño favorable fue el de los biocombustibles, que presentó un incremento conjunto del 2,5% en febrero, con subas tanto en biodiesel (1,5%) como en bioetanol (3,4%). Asimismo, se registraron variaciones positivas en la molienda de trigo (0,3%) y cebada (1,7%), y en las faenas de porcinos (0,6%) y aves (0,1%).
Los desafíos: exportaciones y molienda de soja
A pesar del balance general positivo, no todos los sectores acompañaron la tendencia alcista. El subíndice de agroexportación sufrió una caída mensual del 5,6%, producto de menores envíos al exterior de soja y maíz, aunque los complejos de trigo y girasol lograron mantener volúmenes elevados de embarque.
Por su parte, el componente agroindustrial retrocedió un 0,8% en el mes. Esta baja se explica fundamentalmente por una menor actividad en la molienda de soja, que cayó un 3,7%, y un nuevo descenso en la faena bovina de un 0,3%. En la comparación interanual, el IACA-Agroindustrial presentó una disminución del 0,7%, ya que el crecimiento en rubros como la molienda de girasol y la faena porcina no alcanzó a compensar las mermas en los sectores de mayor peso.
Finalmente, el sector lácteo mostró una leve contracción marginal del 0,1% tanto en producción mensual como en su comparación con el periodo previo. A pesar de estas disparidades sectoriales, la robustez de la producción primaria y el dinamismo de ciertos nichos industriales permitieron que la cadena agropecuaria alcanzara niveles de actividad nunca antes registrados.












