El sector alfalfero argentino atraviesa una etapa de profunda transformación en medio de una coyuntura climática y económica desafiante. A pesar de una campaña caracterizada por una frecuencia de lluvias excesiva que ha impedido la confección de rollos y megas en los últimos meses, el Clúster de Alfalfa y el INTA continúan impulsando estrategias para dar un «salto de verdad» hacia la industrialización.
Ante una campaña marcada por el exceso de lluvias y precios estancados, referentes del sector impulsan la instalación de plantas de secado y la profesionalización del cultivo para conquistar mercados internacionales.
El sector alfalfero argentino atraviesa una etapa de profunda transformación en medio de una coyuntura climática y económica desafiante. A pesar de una campaña caracterizada por una frecuencia de lluvias excesiva que ha impedido la confección de rollos y megas en los últimos meses, el Clúster de Alfalfa y el INTA continúan impulsando estrategias para dar un «salto de verdad» hacia la industrialización y la conversión en carne y leche.
La industrialización como salida estratégica
Según Gastón Urrets Zavalía, especilista del INTA Manfredi y Coordinador del Clúster de Alfalfa, «la visión del sector es clara: para lograr un negocio maduro, es imperativo transformar el producto primario. La propuesta central radica en la industrialización de la alfalfa a través de procesos de secado, recompactado y pelletizado».
Uno de los objetivos más ambiciosos es la implementación de, al menos, 15 plantas de secado distribuidas en el territorio cordobés a corto plazo. «Estas instalaciones permitirían absorber la producción, garantizar calidad constante y atender tanto la demanda de exportación como la del mercado interno (tambos, sistemas de engorde y sector equino). En este sentido, se destaca la búsqueda de soluciones tecnológicas en países como España, Canadá y Estados Unidos, con una misión técnica programada a este último país para agosto, enfocada en soluciones de secado para productores de mediana escala».
El valor de la exportación y el mercado interno
La brecha de precios subraya la importancia de mirar hacia el exterior. Para Urrets Zavalía, «mientras que el mercado interno paga valores que se han mantenido estancados durante los últimos dos años frente a costos crecientes, la exportación puede llegar a duplicar el ingreso del productor, percibiendo precios significativamente superiores por kilo de materia exportable».
No obstante, la estrategia no es excluyente. Para el especialista, «se promueven sistemas mixtos donde la producción que no califica para exportación sea canalizada hacia la ganadería de carne y leche, aprovechando el excelente perfil nutricional de la alfalfa (fibra, proteína y digestibilidad) en un momento favorable para el sector ganadero».
Agenda de innovación y debate
Gastón Urretes Zavalía, en diálogo con MundoAgro, anticipó una serie de encuentros clave del Clúster de Alfalfa:
- Café Alfalfero: Reuniones zonales para debatir pasos estratégicos (próximo 29 de abril en Colonia Pichanas).
- Jornada de Otoño a Campo: El 6 de mayo en Colonia Vignaud, donde se exhibirán innovaciones tecnológicas y maquinaria en acción.
- TodoLáctea: El 12 de mayo en San Francisco, con una charla magistral sobre la conversión de alfalfa en carne y leche.
Estas acciones, sumadas a hitos recientes como la conformación de la Mesa Nacional de Alfalfa y la inauguración de nuevas plantas de procesamiento, marcan el rumbo de un sector que busca dejar de depender del clima para convertirse en una industria sólida y competitiva a nivel global.









