La Sociedad Rural Argentina (SRA) atraviesa un clima de tensión interna tras fijar una posición contundente frente a las fallas registradas en su sistema tecnológico. La entidad decidió avanzar con una revisión profunda del proceso que dio origen a esta crisis, señalando directamente las decisiones tomadas bajo la órbita del entonces vicepresidente Marcos Pereda.
La entidad agraria inició una auditoría externa tras detectar graves irregularidades en el proyecto de modernización impulsado en 2021. Denuncian incumplimientos del proveedor y fuertes tensiones internas en la conducción actual.
La Sociedad Rural Argentina (SRA) atraviesa un clima de tensión interna tras fijar una posición contundente frente a las fallas registradas en su sistema tecnológico. La entidad decidió avanzar con una revisión profunda del proceso que dio origen a esta crisis, señalando directamente las decisiones tomadas bajo la órbita del entonces vicepresidente Marcos Pereda.
Un proyecto con advertencias ignoradas
El origen del conflicto se remonta al Plan Estratégico 2021, impulsado por Pereda y su equipo, quienes concentraron las decisiones clave sobre el diseño, presupuesto y ejecución de la modernización institucional. Sin embargo, la actual conducción reveló que el contrato con el proveedor se firmó a pesar de que el auditor legal había formulado observaciones críticas y advertencias sustanciales que no fueron consideradas en su momento.
Con el desarrollo del proyecto, los problemas se multiplicaron. La SRA denunció múltiples errores, desarrollos comprometidos no realizados y respuestas «defectuosas» por parte de la empresa proveedora, que incluso llegó a enviar intimaciones de pago por servicios no cumplidos.
Tensiones en la cúpula y auditoría externa
Uno de los puntos más sensibles del comunicado institucional radica en la situación del personal y los directivos. Según la SRA, la totalidad de los responsables de la concepción e implementación del sistema ya no forman parte de la entidad, habiendo cesado su relación por decisión propia.
No obstante, la conducción actual advirtió sobre el comportamiento de ciertos miembros de la Comisión Directiva. El documento oficial señala que resulta «grave y sintomático» que algunos directivos que participaron de las decisiones ahora pretendan tomar distancia o, incluso, adopten posiciones contrarias a la propia institución.
Plan de contingencia y futuro
Ante este escenario, la Sociedad Rural ha puesto en marcha un plan de contingencia con soluciones alternativas para normalizar el funcionamiento del sistema con celeridad. Asimismo, se está llevando a cabo una auditoría externa para documentar formalmente todos los incumplimientos del proveedor que ya han sido registrados por la entidad.
Con estas medidas, la SRA busca dejar atrás las «inconsistencias» del pasado y reafirmar su compromiso con una administración responsable y la defensa de los intereses de sus socios.













