María Powell asumió la presidencia de la Cámara de Productores Porcinos de Córdoba con una agenda enfocada en la competitividad, la eliminación de trabas burocráticas y el posicionamiento de la carne local frente a la importación. La Cámara de Productores Porcinos de Córdoba (CAPCCOR) ha formalizado un cambio de mando. María Powell (Productora Porcina de
María Powell asumió la presidencia de la Cámara de Productores Porcinos de Córdoba con una agenda enfocada en la competitividad, la eliminación de trabas burocráticas y el posicionamiento de la carne local frente a la importación.
La Cámara de Productores Porcinos de Córdoba (CAPCCOR) ha formalizado un cambio de mando. María Powell (Productora Porcina de la Granja Saraelal
Localidad de Bengolea. 750 madres) ha asumido la presidencia de la institución en reemplazo de José Arrieta, marcando una nueva etapa en la cámara que ya cuenta con una década de trayectoria. Powell, quien proviene de una empresa familiar con gran tradición en la producción porcina en Bengolea, encara este rol con el objetivo de mantener el «coraje» de la Cámara para estar cerca del productor y resolver los obstáculos del sector.
La lucha contra la burocracia municipal
Uno de los ejes centrales de la gestión entrante, y que ha sido una «bandera» histórica de la institución, es la eliminación de las guías municipales. Según Powell, se ha realizado un trabajo arduo para que los municipios entiendan que estos cobros no tienen una contraprestación de servicio, especialmente ahora que los trámites son 100% online.
«Logramos reducir esos costos y en algunos casos darlos de baja completamente», señaló la flamante presidenta, destacando que el objetivo es que todos los municipios cordobeses se alineen en este camino para mejorar la competitividad del productor. Por su parte, el presidente saliente, José Arrieta, coincidió en que estas tasas, sumadas a otros componentes impositivos, restan competitividad a una industria que es clave para generar valor rural en la provincia.
Mercado interno y la amenaza de la importación
El sector porcino atraviesa un momento de crecimiento en el consumo, impulsado en gran medida por la relación de precio frente a la carne vacuna. Sin embargo, Powell enfatizó que el desafío es posicionar el producto por su calidad y no solo por el costo.
La principal preocupación actual radica en la carne congelada que ingresa desde Brasil. «Nuestro mayor desafío es poder instalar la carne desde el lado de la frescura y la calidad para poder competir con los precios de la carne que está entrando», afirmó Powell. Arrieta sumó que, si bien hoy existe rentabilidad en las granjas eficientes, la importación brasileña representa una amenaza constante para la producción nacional, que actualmente es suficiente para satisfacer la demanda interna.
Exportación: La mirada en el 2032
Para que la actividad logre un desarrollo íntegro, el sector apunta a la exportación de subproductos y cortes que no se consumen localmente. Tanto Powell como Arrieta señalaron la importancia de abrir mercados internacionales, particularmente mediante la firma de acuerdos con China para la aprobación de subproductos, un trámite que lleva años paralizado.
Arrieta proyecta un futuro ambicioso: «Creemos que en el 2032-2033 deberíamos llegar a 26-27 kilos de consumo por habitante«, partiendo de los 20 kilos actuales. Córdoba, siendo la principal productora de maíz y de cerdos a nivel nacional, se posiciona como el motor fundamental para alcanzar estas metas mediante la transformación del grano en proteína animal y la incorporación de tecnología y genética en las granjas.
Con un equipo renovado y la integración de productores jóvenes, CAPPCOR inicia este nuevo ciclo buscando que la carne de cerdo argentina ocupe el lugar de privilegio que merece en la mesa de los consumidores y en los mercados del mundo.













