Tras un inicio de año complejo, el Director Nacional de Lechería, Sebastián Ancona, destaca la recuperación del mercado interno, el interés de capitales extranjeros y la necesidad de dotar de identidad propia a los productos argentinos para conquistar el mundo. Alconada participó de TodoLáctea 2026. El sector lácteo argentino atraviesa un momento de transformación profunda,
Tras un inicio de año complejo, el Director Nacional de Lechería, Sebastián Ancona, destaca la recuperación del mercado interno, el interés de capitales extranjeros y la necesidad de dotar de identidad propia a los productos argentinos para conquistar el mundo. Alconada participó de TodoLáctea 2026.
El sector lácteo argentino atraviesa un momento de transformación profunda, marcado por una dualidad entre los desafíos estructurales heredados y señales de una reactivación vigorosa. Según Sebastián Alconada, Director Nacional de Lechería, el sector viene de un primer cuatrimestre difícil, donde el incremento de los costos para el productor (cercano al 17%) duplicó la recuperación del precio de la leche (menos del 8%). Sin embargo, los datos de marzo, abril y mayo muestran un repunte sostenido en el mercado interno que devuelve el optimismo a la cadena.
Exportaciones récord y el interés de los grandes jugadores
Uno de los hitos más destacados de la gestión actual es el desempeño en los mercados externos. Durante el primer trimestre del año, Argentina alcanzó un récord de exportaciones lácteas por 420 millones de dólares. Este impulso ha modificado la relación histórica de consumo: mientras que tradicionalmente el 80% de la producción se destinaba al mercado interno y el 20% a la exportación, hoy esa balanza se sitúa en un 70-30, una señal que Ancona define como de «salud del sector».
Este dinamismo se refleja también en el flujo de inversiones. El ingreso del Grupo Gloria con una inversión superior a los 600 millones de dólares para la compra de una planta, sumado a la decisión de Danone y Arcor de adelantar su opción de compra sobre Mastellone, evidencia una expectativa positiva sobre el futuro de la lechería nacional.
El contraste: crisis crónicas y el rol de la gestión
No obstante, el panorama no es uniforme. Empresas emblemáticas como SanCor y Verónica continúan lidiando con crisis que arrastran desde hace décadas, exacerbadas por malas gestiones, intervenciones gubernamentales previas y conflictos sindicales. Ancona señaló que, en el caso de SanCor, las decisiones recientes indican que hay inversores interesados, a pesar de que en el pasado las intervenciones gremiales mediante cartas documento frenaron posibles ventas.
Frente a esto, el Director Nacional subrayó que el futuro reside en un «cooperativismo real», donde el productor tenga una participación activa y no sea un mero espectador de decisiones gerenciales ajenas.
Desafíos: Identidad, calidad y el mundo como objetivo
Para consolidar este crecimiento, el desafío no es solo producir más, sino entender qué demanda el mundo, especialmente en productos proteicos y de alto valor agregado. Ancona enfatizó la importancia de las identificaciones geográficas para los quesos argentinos, que ya compiten y ganan medallas en concursos internacionales en lugares como San Pablo. «Tenemos quesos que se llaman igual que allá (Europa), pero son distintos; tenemos que animarnos a darles identidad propia», afirmó.
Finalmente, el mensaje hacia el interior de la tranquera es claro: la rentabilidad no depende solo de la escala, sino de la gestión y la sanidad. La trazabilidad y la producción de leche de calidad deben ser vistas por el productor como una herramienta de competitividad propia y no solo como una exigencia de la industria. Con la inauguración de nuevas plantas, como la de secado de leche en polvo en Santa Fe con capacidad para un millón de litros diarios, el sector se prepara para una primavera que promete ser abundante.












