La intención de siembra de maíz registró un giro positivo al sumar 200.000 hectáreas respecto a las previsiones del mes anterior, alcanzando una superficie nacional de 10,6 millones de hectáreas. Aunque este ajuste representa un recorte interanual del 3,6%, modera sustancialmente el escenario pesimista proyectado un mes atrás, cuando se anticipaba un desplome del 7,3% (600.000 hectáreas menos). En la comparación directa de rentabilidad, el cereal ha comenzado a arrebatarle hectáreas a la soja.
La ausencia de la chicharrita, promociones de insumos y el beneficio de los márgenes revierten las caídas iniciales en el norte del país, mientras un posible fenómeno de «El Niño» perfila una cosecha maicera cercana al récord histórico.
El maíz le gana superficie a la soja y recupera terreno
La intención de siembra de maíz registró un giro positivo al sumar 200.000 hectáreas respecto a las previsiones del mes anterior, alcanzando una superficie nacional de 10,6 millones de hectáreas. Aunque este ajuste representa un recorte interanual del 3,6%, modera sustancialmente el escenario pesimista proyectado un mes atrás, cuando se anticipaba un desplome del 7,3% (600.000 hectáreas menos). En la comparación directa de rentabilidad, el cereal ha comenzado a arrebatarle hectáreas a la soja.
Sobre la base de 8,9 millones de hectáreas destinadas a grano comercial y un clima normal, la producción inicial se sitúa en 67,5 millones de toneladas. No obstante, los pronósticos meteorológicos confirman el avance de un fenómeno de «El Niño» muy fuerte, lo que eleva las probabilidades de escalar hacia las 70,5 millones de toneladas, cifra que empataría el récord productivo de la campaña pasada.
Factores de cambio en el norte y la región pampeana
La mejora en las estimaciones responde principalmente al cambio de panorama en el norte argentino. Un mes atrás, la combinación del costo para controlar la chicharrita (Dalbus) —estimado en 55 u$s/ha— y el encarecimiento de los fletes proyectaba reducciones de área de hasta un 40% en provincias como Chaco y Santiago del Estero. Sin embargo, la nula presencia del insecto a la fecha, junto con esquemas de promociones, bonificaciones en agroquímicos y descuentos en semillas, redujo las caídas de superficie al 26% en Chaco y al 27% en Santiago del Estero.
En la región pampeana, el comportamiento de siembra muestra variaciones locales:
- Buenos Aires: En el sudeste bonaerense, los márgenes favorecen al maíz sobre la soja con un incremento del 1% interanual, mientras que en el centro y este de la provincia predomina la cautela por temor a excesos de agua.
- Santa Fe y Entre Ríos: Proyectan aumentos del 2% y 3% respectivamente, impulsados por la apuesta al maíz temprano en el centro santafesino.
- Córdoba y La Pampa: Experimentan retrocesos del 2% (en el norte cordobés) y del 7% en suelo pampeano, este último afectado por el peso de los fletes.
Ajuste moderado en soja y optimismo para el trigo
En el caso de la soja, la intención de siembra sufrió un recorte de 100.000 hectáreas, fijando la meta nacional en 16,7 millones de hectáreas. Pese al ajuste, la superficie de la oleaginosa registraría un crecimiento del 2% interanual que, con un rendimiento promedio de 29,1 qq/ha, aportaría un volumen proyectado de 47,8 millones de toneladas.
Por su parte, el trigo consolida excelentes perspectivas y eleva su estimación de cosecha a 21 millones de toneladas sobre una superficie sembrada de 6,95 millones de hectáreas. El 93% de los lotes triguero se mantiene en condiciones buenas a muy buenas. La única franja de atención abarca unas 500.000 hectáreas (7% del área) distribuidas entre Córdoba, el noreste de Buenos Aires y Chaco, golpeadas por una rápida desecación producto de heladas e ingreso de aire frío y seco. Asimismo, en zonas del norte y la región núcleo se monitorea la presión sanitaria por roya y mancha amarilla, al tiempo que el sudeste bonaerense reporta un desarrollo considerado espectacular en cereales de invierno.












