Un estudio de investigación del INTA y el INTI analizó el impacto de siete productos de la cadena manisera nacional, determinando que presentan huellas de carbono sensiblemente menores en comparación con referencias de Estados Unidos y Brasil. Una medición integral «de la cuna a la tumba» Un equipo de investigación integrado por especialistas de la
Un estudio de investigación del INTA y el INTI analizó el impacto de siete productos de la cadena manisera nacional, determinando que presentan huellas de carbono sensiblemente menores en comparación con referencias de Estados Unidos y Brasil.
Una medición integral «de la cuna a la tumba»
Un equipo de investigación integrado por especialistas de la EEA INTA Manfredi (Rodolfo Bongiovanni y Mariela Monetti) y del INTI Córdoba (Leticia Tuninetti y Raquel Cavagnaro) completó la caracterización ambiental de la cadena de valor del maní en la región central de Argentina. El trabajo, publicado recientemente en la revista científica internacional Peanut Science, evaluó 16 impactos ambientales a lo largo de todo el ciclo de vida mediante la metodología de Análisis de Ciclo de Vida (ACV) bajo normas internacionales ISO.
El relevamiento contempló desde la etapa agrícola primaria hasta el procesamiento industrial, el uso de insumos, los envases, la logística de transporte y la disposición final del producto. En total se analizaron siete derivados, abarcando desde opciones con menor procesamiento hasta elaboraciones de mayor valor agregado como la pasta y la manteca de maní. Este diagnóstico constituye la base para la generación de futuras Declaraciones Ambientales de Producto (EPD).
El campo: la etapa con mayor peso en las emisiones
Entre las principales conclusiones del diagnóstico se destaca que la producción agrícola es la fase de mayor participación en la emisión de gases de efecto invernadero, representando entre el 40% y el 66% del impacto total según el producto analizado. Al interior del eslabón primario, la gestión del suelo y el manejo de los residuos del cultivo mostraron la mayor incidencia.
A medida que se incrementa el grado de procesamiento industrial, adquieren mayor relevancia factores como el consumo energético, la adición de ingredientes y los materiales de empaque. Aunque el transporte internacional genera una huella cuantificable, la etapa de producción en el campo se mantiene como el componente predominante del resultado total.
Rendimiento favorable frente a referencias internacionales
Al contrastar los valores locales con estudios previos disponibles en otros países, la cadena manisera argentina exhibió un desempeño ambiental favorable. En el caso de la manteca de maní, la huella de carbono registrada resultó ser un 67% menor que el valor reportado para un producto equivalente en Estados Unidos. Por su parte, el maní blancheado argentino presentó una huella de carbono 21% inferior en comparación con los registros de referencia correspondientes a Brasil.
Si bien los investigadores señalaron que estas cifras deben interpretarse como referencias metodológicas y no como un ranking estricto entre países —dadas las diferencias en períodos y condiciones de medición—, destacaron el valor de contar con una línea de base estandarizada y propia para evaluar la evolución del sector.
Clave estratégica para la exportación
La disponibilidad de datos ambientales verificables adquiere un rol estratégico dada la orientación exportadora del sector manisero nacional. Según destacó Rodolfo Bongiovanni, disponer de métricas avaladas científicamente funciona como una hoja de ruta para la mejora continua —orientando la agricultura de precisión, el uso eficiente de insumos y la incorporación de energías renovables— al tiempo que constituye una carta de presentación clave para afianzar la competitividad y la sostenibilidad del maní argentino en los mercados globales.












