Financiamiento para las cooperativas agropecuarias más pequeñas

Accederán a fondos que ellas mismas podrán prestar a sus productores. La tasa es subsidiada y los plazos tienen período de gracia.

cooperativa agropecuaria

En coincidencia con la celebración de los 59 años de la Confederación Cooperativa Agropecuaria Argentina (Coninagro),  los ministerios de Agricultura y de Economía de la Nación presentaron una línea de financiamiento -del Banco de la Nación Argentina (BNA)- destinada a pequeñas y medianas cooperativas agropecuarias para que puedan otorgar créditos a sus productores no bancarizados. “Es una medida clave que busca potenciar el trabajo de las cooperativas del agro abordando uno de sus principales limitantes: financiamiento”, afirmó el secretario de Coordinación del Ministerio de Agricultura, Javier Rodríguez, en la presentación de la nueva línea.

La iniciativa facilita el acceso de los productores al crédito mediante dos vías: primero porque la tasa que tiene es de 17% -menor que cualquier otra del mercado-; y segundo porque, al tomar la cooperativa el crédito y otorgárselo al productor, las garantías que se exigen son más sencillas de cumplimentar, explicó el funcionario.

Poco después y desde Santa Fe, el ministro de Economía, Axel Kicillof, consideraba como “un estímulo y un incentivo” el anuncio del BNA, y agregó que ante la caída del precio de las commodities “lo primero que tenemos que pensar es en los más pequeños, en los más vulnerables”. En la oportunidad, precisó que la decisión no sólo involucró conversaciones entre diferentes áreas de Gobierno sino también “con la Federación Agraria Argentina (FAA)”.

Durante su participación en el acto por el Día de la Industria en la localidad santafesina de Casilda, el ministro explicó que se trata de una línea destinada a pequeñas y medianas cooperativas agrícolas, confirmó la tasa de 17 por ciento y explicó que el plazo de pago de 12 meses tendrá seis meses de gracia.

“Parece que es un anuncio para el agro, pero también es para la industria porque si en los pueblos, en el interior dejamos caer a los pequeños productores, ¿quién va comprar los productos industriales, nuestra producción doméstica?”, se preguntó el titular de la cartera económica. Añadió que en las condiciones previstas, el financiamiento “va a ser un estímulo, un incentivo, algo que va a ayudar a las cooperativas y a los productores”.

La línea de financiamiento se establece con un convenio entre el BNA y la cartera agropecuaria nacional y permitirá que los productores no bancarizados o que no reúnen las condiciones para obtener un crédito puedan acceder al beneficio mediante las cooperativas a las que están asociados. Los créditos a otorgar serán destinados a la compra de insumos para la producción.

Subsidios a la asociatividad
En paralelo, se conoció en las últimas horas que más de 4.100 cooperativas y pequeñas y medianas empresas de 14 provincias recibieron desde 2007 subsidios estatales de hasta 2,4 millones de pesos para el desarrollo de sus proyectos productivos, según precisó la ministra de Industria, Débora Giorgi.

Esos emprendimientos, agregó Giorgi, se desarrollaron en el marco de los Sistemas Productivos Locales (SPL) y permitieron crear 17.000 nuevos empleos, dos tercios de los cuales se generaron fuera de la zona metropolitana y la provincia de Buenos Aires.

“Estos son ejemplos de una política industrial activa e inclusiva socialmente”, dijo la ministra al abrir el Octavo Encuentro Anual de los SPL, en la sede de la cartera fabril. El objetivo de los sistemas es promover un entramado de pymes que genere valor agregado y mejore la base social de conocimiento e innovación tecnológica. En este sentido, el programa brinda asistencia técnica y económica a grupos asociativos y cooperativas, constituidos por cinco o más pequeñas y medianas empresas del mismo sector productivo o cadena de valor, para fortalecer proyectos productivos.

El coordinador de los SPL, Alejandro Naclerio, destacó que la mayor cantidad de proyectos corresponde a los sectores agroalimentario (productos primarios, agroindustria y alimentos); metalmecánico; indumentaria y marroquinería; y software y servicios técnicos.
Sólo en lo que va de 2015, añadió Naclerio, se pusieron en marcha 242 nuevos proyectos, que reciben asistencia estatal mediante la contratación de coordinadores para asistir a los grupos en el desarrollo de un proyecto de inversión.

En los planes de asociatividad, los subsidios concedidos llegan hasta 630 mil pesos (70% de total) para planes de agregado de valor a la producción primaria; hasta 900 mil (60%) para desarrollo y fortalecimiento de la producción industrial; y de hasta un millón (60%) para diseño, desarrollo e innovación de productos. Luego, los respaldos se elevan de 1,3 a 1,5 millón de pesos para cubrir 60% de proyectos de grupos asociativos fortalecidos; de 630 mil a un millón para planes del sector cooperativo; y de hasta 2,4 millones para el fortalecer SPL mediante centros de servicios fabriles y laboratorios de investigación.

El subsecretario de Industria, Comercio y Minería bonaerense, Sergio Woyecheszen, destacó -a su vez- que el reto de la economía “consiste en quebrar la restricción externa, es decir, el déficit de divisas, mediante un fuerte proceso de industrialización que avance hacia el pleno empleo, reduzca la informalidad y la pobreza”.

“Para ello habrá que crear 400 mil nuevas pymes y generar 4,5 millones de nuevos puestos laborales, lo cual no se va a lograr con devaluaciones de la moneda y baja de salarios sino manteniendo los ingresos de la población y reforzando la demanda interna”, concluyó.

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